Garantizar la sostenibilidad económica, social y ambiental de ocho comunidades costeras del Golfo de Chiriquí (Malena, El Bongo, El Pilón, Santa Catalina, Puerto Remedios, Boca Chica, Pedregal y Horconcito) es la meta. ¿Las estrategias? Incluyen elaborar un manual para guardaparques, realizar un estudio de valoración ambiental, desarrollar un programa de concienciación y capacitación para una pesca deportiva responsable, para ordenar esta actividad económica y salvaguardar la vida marina de estas 15 mil hectáreas protegidas.
Además se trabajará en la formación de guías en el servicio de avistamiento de cetáceos, certificados por la ARAP y la ATP y en el fomento del emprendurismo vía iniciativas ecoturísticas en estas comunidades.
Así lo informaron en Conferencia de Prensa, ayer, en el Hotel RIU, altos ejecutivos de Mar Viva.
El director regional de esta ONG, Dr. Jorge A. Jiménez, dijo que “hace más de 50 años declaramos la guerra a nuestros mares...” y hoy “los reportes del frente de guerra preocupan...” y enfatizó que “es un problema de seguridad nacional y de seguridad de empleos”. El suyo “es más que un mensaje conservacionista, tiene una relevancia a nivel económico y de seguridad alimentaria”.