La decisión de Emma Watson de posar con un "top de crochet" sin nada debajo para la portada de la revista Vanity Fair la ha convertido en el objetivo de duras críticas por parte de quienes consideran que con su actitud perjudica el movimiento feminista, del que ella siempre se ha declarado una orgullosa defensora. Sin embargo, la joven no comprende por qué sentirse a gusto con su propia sexualidad y mostrar su cuerpo podría devaluar todo el trabajo que ha realizado en los últimos años.
"No sé qué tienen que ver mis pechos con el feminismo. Básicamente estaban diciendo que no puedo ser feminista y tener tetas", aseguró la intérprete de la saga "Harry Potter" durante una entrevista a BBC News.