La ópera en Panamá intenta tomar más y más terreno; esto es una misión de la Fundación Ópera Panamá, grupo que se fundó en el 2008, por iniciativa de la artista estadounidense de este arte radicada en Panamá, Irena Sylya.
Sylya no sólo cuenta con una educación artística dedicada a la ópera, sino que es considerada como una maestra en este arte, que entremezcla el canto, la actuación y la música.
Es por esto que surge la Fundación Ópera Panamá, primero con la inmigración de Sylya, que quiere compartir su educación en ópera de afamados maestros como Paola Molinari, quien fuese preparadora del inolvidable Luciano Pavaroti; además de la necesidad de enaltecer al país con espectáculos de talle internacional, como La flauta mágica, que se estrenará el próximo 29 de septiembre.
Esto enorgullece a Robert DeSimone, director Artístico de esta ópera, para quien el principal objetivo de estos eventos es lograr que los artistas panameños tomen más fuerza y logren mezclarse con elencos internacionales, explicó.
Así resultará en La flauta mágica, donde 50 artistas estarán en escena y de estos, 40 son panameños, una participación que va creciendo con cada ópera que se presenta, a juicio de De Simone. En esta ocasión, incluso, intervendrán dos niños: Anarkelis Arias y Oriel Ospino, quienes participaron en el programa de televisión Canta Conmigo.
A la par de los niños, otros cantantes panameños entrarán en escena como Salvador Ríos, Diana Durán, Ulises Athanasiades y Juan Pomares, entre otros, que compartirán con artistas estadounidenses como Amy Blake o Keeely Rhodes, además de Máren Elizabeth Krou, de Alemania.
La música también tendrá una dirección internacional con la conducción del austriaco Fellner Andreas, acompañado por el pianista brasileño, Paulo Henrique Almeida, además de músicos locales que formarán la orquesta.
El cantante mexicano Gerardo Ramos asegura que la obra será del agrado del público panameño, quienes apreciarán los cantos en alemán y diálogos entre los artistas en español, además de subtítulos laterales que permitirán llevar el hilo del espectáculo, pese a que no se hable alemán.
La directora Sylya asegura que la obra tiene una tonalidad de comedia, por lo que el público irá a divertirse al teatro.