El rey de Tailandia, Bhumibol Adulyadej, pidió a sus compatriotas que se apoyen mutuamente por el bien del país en el discurso de celebración de su cumpleaños realizado tras la tregua acordada a las protestas antigubernamentales.
El monarca fue vitoreado ayer por miles de tailandeses que se agolpaban en las avenidas de Hua Hin, localidad costera situada a unos 200 kilómetros al suroeste de la capital, antes de la recepción, celebrada por primera vez fuera de la capital, mientras coros de niños en los centros comerciales fueron el atractivo.