El primer año del rey de Suecia, Carlos Gustavo, como empresario no fue del todo exitoso.
La empresa que creó, para poder controlar mejor sus negocios reales, ha finalizado el año con un balance de 2.2 millones de coronas suecas (230.000 euros) de pérdidas, que equivale a 313 mil 627 dólares.
El motivo de esta situación es la gran inversión económica que exige el mantenimiento de la residencia de verano Solliden, localizada en la isla de Öland.
Sin embargo, el monarca sueco considera que es necesario el gasto en el citado palacio para justificar el alto precio que se cobra a los turistas por visitarlo.