Medio centenar de bailarines de distintas academias y escuelas de danzas, públicas y privadas, participaron la noche del pasado miércoles en el homenaje póstumo que se rindió a uno de los más grandes y reconocidos coreógrafos panameños, Armando Villamil.
La presentación fue en el histórico teatro Anita Villalaz, en el Casco Antiguo.

Diguar Sapi nos dijo que hace un mes se trabajó en la organización del espectáculo. Recalcó que era una deuda que se tenía con Villamil, desde hace 16 años, cuando falleció.
Siguió explicando que hay personas que marcan la vida de uno y siempre nos dejan con una responsabilidad de tratar de emularlos y hacerles honor a esas enseñanzas y experiencias que compartieron con uno. Este es el caso de Armando Villamil, quien fue maestro de muchos de nosotros y tenemos una deuda moral y social para que las nuevas generaciones conozcan sus aportes. Obras que quedan, pero para que no se les sepulte en el olvido".

Villamil realizó un gran trabajo en el Departamento de expresiones artísticas de la Universidad de Panamá, como director de danzas y folclor. Fue también director del Ballet de Cámara y profesor de Educación Artística y Artes Industriales.
Entre las agrupaciones de danza que participaron estuvo el Ballet Nacional de Panamá.
También fueron parte del espectáculo, que duró alrededor de dos horas, Rina y Josefina Nicoleti (con body languaje), las escuelas de danza de Teresa Mans, la academia de Maruja Herrera (exdirectora del Inac), el grupo de danza Coraza y estudiantes de la escuela de danzas del Inac.
Asimismo, no podría faltar en este tributo Alfa Rodríguez, de República Dominicana, nación en la cual vivió y en la cual dejó pupilos e inolvidables remembranzas, por cuanto no podía faltar en este.
Entre el público que estaba en el Anita Villalaz había mucha juventud y extranjeros que aplaudieron cada coreografía.
Más detalles
Iván Herazo, la Universidad de Panamá; Karla Lozano; Atenas Garrido participaron.
Casi todos tenemos algo que agradercerle y lo hacemos con la danza que él tanto amó y a la cual dedicó su vida, destacó D. Sapi.
En esta fusión de danza y música, las coreografías incluyeron distintos tipos de danza. Predominó la danza contemporánea y “body languaje”.
Los bailarines y bailarinas hicieron gala de su talento y el público quedó complacido con las presentaciones con las que expresaron gratitud y aprecio por los dones compartidos.