La sensual y sofisticada ciudad marítima y centro vocacional, conocido por sus contagiosos ritmos de sambra, su informal cultural playera y su vibrante vida nocturna - ha logrado una dramática recuperación y está de nuevo en su apogeo. El cambio vino a principios de la década de los "90 debido a los esfuerzo del sector privado y los administradores de la ciudad para refrenar el caos urbano que había empañado la atractiva imagen de Rio.
Comenzaron para aumentar la fuerza policiaca con una división turística especialmente entrenada para proteger y orientar y los visitantes. Mejoraron los parques y las playas, restauraron edificios y monumentos históricos. Pero lo más importante fue la creación de programas para los millones que vivían en las "favelas" o barriadas pobres, proveyendo modernas infraestructuras y servicios públicos. Todos los esfuerzos han dado fruto. El crimen se ha venido abajo y el turismo ha aumentado impresionanmente.
Establecida al lado de la expansiva Bahía Guanabara, la zona turística de Río se extiende hacia el sur, bordeada de un lado por una elegante curva de playas de arenas color marfil y del otro por el granito esculpido de los lozanos bosques de los montes. Por el centro va una angosta carretera de circunvalación, con relucientes rescacielos blancos y hoteles con vista al mar, amplias extensiones de parques y una inmensa laguna. Si añadimos un fragante clima a esta mezcla, será fácil ver por qué los cariocas, los simpáticos nativos de Río, pasan tanto tiempo al aire libre. Río disfruta de un suave clima subtropical durante la mayor parte del año.
ATRACCIONES
A primera vista los cuerpos bronceados brevemente ataviados en las populares playas de Río no parecen tener ninguna organización especial. Pero como cualquiera que frecuenta las playas podrá explicar, se ha desarrollado un estricto orden que determina dónde los cariocas montan sus sombrillas. En las tardes soleadas la estación de salvavidas. Impanema Posto 9, atrae a los atletas y a los involucrados en el cine. Los usuarios de tabla hawaina se reúnen en Arpoador y las madres con niños en Baixo Bebe en Leblon, donde los quioscos proveen alimentos para babés, vitaminas y pañales para su clientela especial. Sao Conrado es el campo de aterrizaje para los aficionados al aladeltismo.
Se practican muchos deportes en la arena: observar a la gente, correr, un juego de fútbol conocido como "pelada", el "frescobol" parecido al badminton, el "volei" y el popular "futvolei", un pariente brasileño del voleibol. Y mientras el sol poniente envía a un grupo a casa, las luces eléctricas entran en acción, marcando el comienzo de animados partidos de equipo que duran hasta bien entrada la noche.
Líneas bien marcadas a lo largo de las grandes playas ofrecen un espacio propio a los corredores, camintas, ciclistas y patinantes. Los domingos la famosa Avenida Atlántica de Copacabana se cierra al tráfico automovilístico. Modernas estaciones salvavidas, con duchas y baños públicos, trazan la costa junto con quioscos de comida, que permanecen abiertos mientras haya concurrencia. Cómase un bocadillo de pollo, papas fritas y maní asado mientras toma agua de coco fría, cerveza de barril o jugo. O reciba una ráfaga de energía con la sana bebida favorita de todos, hecha con la fruta de una palma amazónica llamada "acai". Su pulpa congeladas se mezcla con plátano, un jarabe hecho de "guarana" (otra fruta brasileña rica en vitaminas) y granola.
Por supuesto, la mayor fiesta de Río y tal vez la fiesta callejera más grande del mundo, tiene lugar durante los cuatro días que proceden al Miércoles de Ceniza, el comienzo de la temporada de la Cuaresma. Vea los animados grupos de samba desfilando por las calles o disfrute en los bailes privados celebrados en hoteles y clubes. Los trajes y la música son extraordinarios.
Aunque querrá ver los lugares más populares de Río, como el Pan de Azúcar y la estatua de Cristo el Redentor de Corcovado, no deje de visitar algunas de las áreas menos conocidas de la ciudad, frecuentadas principalmente por los cariocas. Una de las favoritas es la laguna Rodrigo de Freitas, ubicada en el lujoso vecindario Lagoa/Jardín Botánico, justo a espaldas de la playa Ipanema. Desde las sendas del parque, disfrute de las monumentales vistas de Corcovado y las montañas circundantes y los veleros y barcos de remo que rozan a ras del agua. Docenas de pequeños bares/restaurantes abren desde la mañana hasta tarde en la noche.
A unas cuadras del mismo vecindario histórico, los 840 hectáreas del jardín botánico de la ciudad presentan una de las mayores colecciones de flora brasileña en el mundo y cientos de especies de plantas y árboles tropicales. No debe perderse el inmenso orquidario y los largos y frescos pasadizos entre altas palmas reales. Y en la colina espera el fresco verdor del Parque Nacional Tijuca, el bosque urbano más grande del mundo y una reserva biosférica de la UNESCO. No hay que bajarse del auto en muchos de sus sinuosos caminos para disfrutar de la vegetación selvática, las pequeñas cascadas y el increíble panorama del litoral desde los miradores.
En la calle Frei Leandro en el distrito del Jardín Botánico está la "feira livre" o mercado de granjeros.
Estos puestos al aire libre con productos agrícolas y flores se trasladan de un barrio a otro de acuerdo con un programa semanal. Admire el color rojo cereza de la fruta de la palma de acai y el "caju" o anacarado. Saboree las crepas de harinas con la cremosa tapioca (también conocida como mandioca o yuca), rellenas de queso y coco recién rayado y servidas calientes directamente de la plancha. Exclamará "Show de bola" (simplemente fantásticas) - como diría un brasileño.
También vale la pena viajar los 56 kilómetros desde Río para visitar Barra de Guaratiba, una de las colecciones más importantes de plantas tropicales y subtropicales, diseñada por Roberto Burle Marx, sin duda el más creativo diseñador de jardines de este siglo.
ARTE
Durante las últimas décadas, el histórico barrio de Santa Teresa, con sus antiguas casas coloniales, se ha convertido en el retiro favorito de los artistas brasileños. En determinados fines de semana de mayo y noviembre, la celebración Puertas Abiertas al Arte atrae a miles de personas a casas y estudios para ver las elegantes creaciones en lienzos, arcilla, telas, papiermaché y otros medios. Conocido como el Montmartre carioca, Santa Teresa también es famoso por los pequeños tranvías o "bondinhos" que dan vueltas por el vecindario, ofreciendo impresionantes panoramas de la ciudad. El distrito tiene restaurantes, centros culturales y museos, incluyendo el Parque Ruinas, donde se dice que bailó Isadora Duncan.
MUSEOS
Entre los más interesantes de las docenas de museos en el área metropolitana se encuentra el Museo Internacional de Arte Primitivo en el distrito Cosme Velho, con obras de artistas brasileños y de otros 130 países. Los admiradores de Carmen Miranda querrán visitar el museo construido en su honor en el parque Flamengo, donde se exhiben sus trajes extravagantes, sus turbanes con frutas y carteles de sus películas.
COMIDA
Se puede comer muy bien en Río sin gastas una fortuna. Empiece probando una "churrasquería". En otra época, eran lugares de reunión ruidosos en donde se comía mucho, principalmente bistecs, carne asada, pollo, chorizo y carne de puerco provistas en pinchos por meseros que circulaban por el lugar. Aunque todavía sirven todo lo anterior, muchas "churrasquerías" se han adaptado a los gustos de hoy. Con frecuencia brindan bares de ensaladas y sushi, además de una deliciosa variedad de vegetales asados a la parrilla. Especialmente buena es Marius Milagem en Ipanema, con un ambiente sofisticado y buena comida, Bob"s, una cadena de comidas rápidas, es ideal para un rápido emparedado de atún. Para comida más tradicional, visite un "boteco", comedor de tipo informal, donde podrá comer croquetas de bacalao, aceitinas, huevos de codorniz y cerveza de barril o un "cafezinho", el pequeño trago de café negroy dulce que adoran los brasileños. Reserve el sábado para una "feijoada", el plato nacional de frijoles negros, carne de res seca y embutido de puerco, acompañado de arroz, tapioca frita, col rizada rallada y naranjas. El Hotel Caesar Park en Ipanema tiene la fama de servir una de las mejores de la ciudad.
BEBIDAS Y MAS BEBIDAS
Deténgase en uno de los muchos bares de jugos y elija entre una exótica variedad de frutas y bebidas que serán combinadas a su gusto. Seleccione papaya, mango, aguacate, parcha, zanahoria, piña, remolacha, plátano y melón, solos o en combinación con leche, jugo de naranja u otros ingredientes. El trago nacional de Brasil es la "caipirinha", hecha con un alcohol de caña de azúcar llñamado "cachaca", lima machacada, azúcar y hielo. Hay tantas variaciones del original como existen frutas.