El fin del año despierta muchas expectativas acerca de cómo será el año que se avecina, por lo que muchos ponemos en práctica rituales aprendidos en nuestra niñez que nos garantizarán éxitos y buena suerte.
Estas tradiciones son cosas que vimos hacer a nuestras abuelas y madres, y que posiblemente practicamos en nuestros hogares, si funcionan o no, cada quien tiene su respuesta, son eslabones que unen a las generaciones con fines positivos y llenos de buenos deseos.
LIMPIARNOS Y A NUESTRO ENTORNO
El parapsicólogo y espiritista Mateo Riveiro nos dijo que los rituales más comunes para esta época son los riegos o despojos para la casa, baños corporales y sahumerios, con el fin de deshacernos de lo malo y atraer cosas positivas.
Hay diversos tipos de sahumerios: seco, sahumerio mojado, para el amor, para la limpieza del hogar, lo que las personas buscan es limpiar sus casas de malas energías y acondicionarla para el otro año.
Se piensa que los riegos, baños o sahumerios se hacen por hacer y muchos los hacen de manera empírica, lo ideal, de acuerdo con el experto, es consultar a una persona de confianza que sepa lo que hace. Normalmente las personas malinterpretan el modo de actuar de estas tres cosas que se hacen a fin de año, creen que en una consulta resolverán sus problemas antes que inicie el año, lo cual es imposible.
Los baños se utilizan específicamente para el cuerpo. Los riegos y los sahumerios son para los objetos materiales; la casa, el carro y demás bienes personales; las sustancias que se usan más en éstos son; el sándalo, las flores, el pájaro macuá, ónix, canela, yerbabuena, albahaca, entre otros. Los resultados de los baños y los riegos no son a largo plazo; duran lo máximo mes y medio.
RECETAS CENTENARIAS
La canela es indicada para lograr la tranquilidad espiritual de la casa. Se ponen a hervir dos o tres vasos de agua con siete a ocho astillas de canela, se cierra toda la casa para que el olor de la especia inunde todo el lugar, lo que logrará un ambiente más pasivo en el hogar donde haya muchas peleas y diferencias.
La albahaca tiene muchos usos, el principal, eliminar los malos espíritus. Prepare una infusión y póngala debajo de la cama y listo, ¡fuera todo lo malo!
Entre los rituales más practicados en nuestro país se cuentan: comerse doce uvas y contar las semillas, el número resultante será el de la suerte para el otro año; beber una copa de vino y tirar la copa vacía sobre el hombro en representación del año que pasó; tomar una maleta con ropa y salir y darle la vuelta a la casa o al vecindario para atraer buena energía y viajes.
También hay quienes colocan un huevo en un vaso de agua y al terminar el año lo sacan y se abre para ver las características del mismo, las figuras que en él aparezcan, determinarán sus predicciones para el próximo año o en el huevo quedarán todas las cosas malas.
Se reúnen monedas de diferentes denominaciones y se colocan en las esquinas de la casa para atraer el dinero; lo mismo se hace con limones, que de acuerdo con los entendidos, atraen la buena suerte; como augurio de fin de año, muchos empiezan a construir sus casas y en las bases o cimientos ponen monedas o billetes para que nunca falte el dinero en el hogar.
Con el tabaco, que aleja los malos espíritus, se fuma y se bota el humo por toda la casa. Esto se hace principalmente en el campo, que según Mateo Riveiro, es un sitio que le agrada a los espíritus malignos porque allí hay paz espiritual.
Muchas personas tienen como tradición poner un pescado asado en su mesa como símbolo de prosperidad, pero sólo se come la cabeza y no la cola. Otros empuñan doce centavos que luego se tiran hacia atrás, para llamar la abundancia, o cuando dan las doce procuran tener dinero en sus manos, con el fin de que no falte a lo largo del próximo año.
Las velas tienen un comportamiento de acuerdo con las necesidades. Para esta época las velas que más se venden son las rojas, las verdes y las blancas. Las primeras se utilizan en rituales del amor; las verdes son para atraer el dinero y la prosperidad económica, y las blancas se emplean para lograr paz espiritual.
Riveiro recomienda comenzar el año con toda la ropa nueva, para tener suerte y prosperidad, si no se puede, se sugiere usar interiores amarillos al revés, tanto los hombres como las mujeres. El amarillo simboliza el amanecer de un nuevo día, es el color del sol, el astro rey, representa la riqueza y la prosperidad.
Cada cual tiene su manera de pensar y sus rituales personales y familiares y si funciona para ellos, “que siga la tradición”.