Ni siquiera ser el agente 007 y tener licencia para matar logra salvarlo a uno de los delincuentes de Copacabana: la policía dijo que varios ladrones de esa famosa playa robaron cámaras, libros y un par de zapatos tenis a James Bond.
Es decir, al turista británico James Michel Bond, de 28 años, y a su novia Rhian Samantha Levis, de 22, que se hospedaron ayer en un hotel local, salieron a pasear por la playa y pronto se vieron rodeados por media docena de ladrones que les quitaron su bolso y sus zapatos.
"Fue un lío enorme", dijo Bond al diario carioca Extra. "Los otros huéspedes del hotel oyeron decir que James Bond había sido víctima de un robo y pensaron que yo era Roger Moore".
Las dos cámaras robadas tenían un valor conjunto de unos 1.700 dólares, dijo Bond.
No se informó acerca del valor de sus libros y zapatos.