Robbie Williams fue demandado por medio millón de dólares por su ex manager, por difamación.
En el tema musical The Nineties, el cantante revela que tuvo fantasías de destruir a Nigel Martin Smith, productor musical del artista durante su paso por la banda Take That.
En la demanda presentada en Londres, Smith dice que los versos de la canción son difamatorios, además de decir falsedades.