Mientras ciento de chicas sueñan con convertirse en reconocidas modelos, otras ya veteranas desean olvidarse de esa etapa de su vida. Tal es el caso de la actriz Robin Wright Penn, quien reveló recientemente que su época como modelo le hizo la vida imposible.
La esposa del famoso actor Sean Penn trabajó como maniquí cuando sólo tenía 20 años y considera que fue un periodo que: “Destruyó mi autoestima. Me machacó. Tenía que escuchar las cosas más horribles, como que mis piernas no eran lo suficientemente largas o que no tenía los pechos lo suficientemente grandes”, dijo la actriz.
Wright Penn recuerda que: “No tenían respeto contigo como un ser humano. Eras un producto”. Sin embargo, la actriz destaca su primer trabajo de protagonista en un anuncio, como el momento que le “salvó” la vida.
No todo es malo.Más de 20 años después, Robin Wright Penn ha llegado a ser una actriz consagrada; en el presente año, ha sido miembro del prestigioso jurado que decide las películas galardonadas en el Festival Internacional de Cine de Cannes.
“Ha sido una de las mejores experiencias que he tenido; he visto dos o tres películas diarias para después asistir a una mesa redonda con los compañeros artistas”. Wright Penn describe la experiencia como “muy educativa. No fui a la universidad, pero creo que es el tipo de experiencia que se tiene allí”,
Además, la actriz se encuentra en el centro de la polémica al haberse reconciliado con su marido Sean Penn, después de dos procesos de divorcio que nunca han llevado hasta el final, pero que anuncia la avalancha de problemas maritales por los que atraviesan.
El actor ha anunciado que se tomará un año sabático para pasar más tiempo con su mujer, su hija Dylan -de 18 años- y su hijo Hopper -de 16-; desea recuperar el tiempo perdido y hacer todo lo posible para que su familia se una más. Aun así, Robin Wright seguirá con su carrera profesional y ha expresado que necesita trabajo. “Estoy buscándolo activamente”.