Variedades

Romántico y perfeccionista

En cinco años quisiera jugar golf, ayudar a los niños con la Fundación S.O.S y compartir con sus amigos.


Quién diría que aquel 4 de enero de 1957, en la ciudad de Santiago, de Veraguas; nacería uno de los más grandes compositores que ha dado Panamá , Omar Enrique Alfanno Velásquez.

Hijo de Héctor Ramón Alfanno, profesor de carrera, Gloria de Alfanno profesora de biología en la Normal, tiene tres hermanos: Héctor Ramón Alfanno, Jr., quien es Ingeniero Agrónomo; Silka Vanessa de González, jefa de su propio negocio; y Kathya Lorena de Ortiz, colaboradora de la Caja de Ahorros.

Según nos cuenta el conocido compositor, su nombre proviene de un actor de aquel entonces, llamado Omar Sharif.

 

Su infancia fue como la de todos, la travesura más grande de la que se acuerda, fue la ocasión en que no lo dejaron ir al río y agarró la ropa de su casa, la tiró al patio y le prendió fuego. "Me dieron una cuera" recordó.

En 1977 salió de Panamá rumbo a México donde adquirió su título de Cirujano dentista en la UNAM, de México. "Terminé mi carrera, le di el diploma a mis padres y dije: bueno, ahora yo voy a seguir mis sueños".

Herencia musical
Fue su abuelo, Carmelo Benedicto Alfanno, de origen italiano, el primero en hablarle de música a Omar. "Mi abuelo era constructor y tocaba piano, él me enseñó muchas cosas y fue quien me dijo al principio de mi vida que yo tenía la música en la sangre. Que no agarrara ninguna otra cuestión", afirma el artista.

 

Fue la guitarra su primer instrumento. Aprendió a tocarla gracias a su madre, pues al ver que su hijo era asmático y se agitaba al realizar actividades fuertes, decidió involucrarlo entre las cuerdas de este instrumento. "Me decían que no fuera a jugar a la calle, porque me iba a dar ahogo y yo me quedaba en casa tocando la guitarra o con los muchachos en la esquina", recuerda.

La primera vez que Omar Alfanno fue a un estudio de grabación en Panamá fue rechazado. "Me botaron y le dijeron a la persona que me llevó que yo no servía para nada, me dije, si no sirvo para nada, qué me voy a quedar haciendo aquí, pero sin ningún sentimiento de nada... después me di cuenta que no era tan malo, pero quizás en ese momento no estaba preparado.

En el año 1973 ya componía, después de graduarse en 1982, empezó a enseñar sus primeras canciones en México, fue el que era cónsul de Panamá en México, Tito Riera, quien lo presentó ante la RCA, quienes le dijeron: "eres un buen compositor, el tiempo lo demostrará, debes ser fuerte".

 

Su primera canción la grabó César Acosta, un artista mexicano, pero no le pagaron nada.

La conquista de un casanova
"Los compositores no nos gusta estar solos", afirma el artista. Para Alfanno los compositores necesitan un motivo para escribir de las relaciones amorosas.

Desde adolescente tuvo en la música su mejor arma de seducción. Es más, cuando la guitarra y las canciones le trajeron sus primeras noviecitas, él se aprendía las canciones de la radio, de artistas como Camilo Sexto y Roberto Carlos y "las muchachas quedaban derretidas de una vez".

 

Pero entre amor y amor fueron muchas veces las ocasiones en que le rompieron el corazón. "Me parrilaron, me trituraron y me echaron a la basura" afirma el creador de temas como "Vivir sin ella" y "Conciencia"

Pero un clavo saca a otro clavo, de una vez buscaba a otra, hasta que conoció a su compañera ideal.

Carmen, su esposa y a quien dedica su carrera, es el nombre de la mujer que acompaña a este talentoso compositor. Según nos cuenta, la vio por primera vez en Puerto Rico, ya para 18 años, en el preciso instante que se disponía a escribir la canción "una en un millón", de Jerry Rivera.

Estando en un estudio de grabación la futura señora de Alfanno, le ayudó mientras él componía la canción y meses después se la topó en una fiesta, en casa de Luis Enrique donde intercambiaron números telefónicos. "Compositor mata billetera, y mata carita. El compositor es muy sublime y yo creo que la mujer desea encontrar además de un macho un hombre romántico", asegura. Entre las canciones que le ha escrito están "Amores como el nuestro" y "Mi esposa tú, mi amante tú".

Sus amores
La más chiquita de sus amores es su "mini me" Giovanna Antonella. Es su YO-Yo, es una niña chévere y tierna a morir. Le escribió un tema titulado "De aquí hasta el cielo".

Antes de ella, viene Giana, una niña de 12 años, idéntica a la madre, "gracias a Dios" . Y el primogénito, Gian Carlos, boricua de nacimiento, sorprendió a su padre con sus composiciones.

Ratos libres.
"Mi esposa le gusta que juegue golf, porque es más barato que el psicólogo", afirma. Según nos cuenta, pertenece a un grupo de golfistas conocido como "Los Lagartos". No hace otro tipo de ejercicios, dedica su tiempo a los libros de Pablo Cohelo. Actualmente está leyendo "El secreto". El libro que recomienda es "El caballo de troya", de JJ Benítez.

Es apasionado de las películas de terror, de descuartizamiento y ciencia ficción, donde los héroes vuelan. Fanático del Barcelona, le gusta ver canales televisivos como History Channel y Discovery Channel.


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384025
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América