En Verona, Italia, Cupido disparó, certero, dos de sus flechas.
En Panamá, cientos de ojos fueron testigos de que tan pronto el amor hizo su nido en el corazón de Romeo y Julieta, ese mismo sentimiento les robaría la calma. Para siempre.
¡Qué irónica suele ser la vida a veces! Enamorarse esta pareja, cuando odio era lo que alimentaban sus familias. Era un odio ancestral, que heredaban generación tras generación.
Como la historia de los amantes de Verona calificó Daniel Gómez Nates el drama “Romeo y Julieta”, que está presentando Producciones Tragaluz, bajo su dirección, hasta mañana martes, en funciones a las 8:00 p.m. en el centenario Teatro Nacional, en el Casco Antiguo.
Este clásico de la dramaturgia inglesa, del mundialmente reconocido escritor William Shakespeare, es una experiencia enriquecedora para Gómez Nates y el elenco, que incluye destacadas figuras de las artes escénicas y caras nuevas o con menos trayectoria.
Paulo Wong, quien interpreta al apuesto Romeo, se siente “como cuando a un niño le dan ese juguete nuevo que espera en Navidad”, ya que a los 14 años, por decisión propia, leyó esta tragedia de Shakespeare y le resultó fascinante. Ahora tiene 21.