En los últimos años hemos visto con estupor un incremento de la violencia en nuestra sociedad. Y un alto porcentaje de esa violencia es perpetrada por los jóvenes, quienes han recurrido a formar las temibles bandas que además de delinquir en detrimento de la sociedad, luchan entre ellas para ejercer la supremacía del delito.
Frente a este panorama desolador, se empieza a vislumbrar una luz que aunque débil, puede ir haciéndose más intensa si reciba la energía de todos los que nos queremos beneficiar de ella. Se trata de un propósito de conversión que han expresado públicamente exintegrantes de la banda "Toca y Muere" del barrio de San Miguel en la ciudad capital.
Recientemente, el Club Rotario de Panamá invitó a un grupo de estos jóvenes y a un grupo de apoyo del Centro de Salud Emiliano Ponce que está trabajando diariamente con ellos, para ayudarlos a conseguir su propósito de rehabilitación y poder reintegrarse a la sociedad, llevando una vida decente y digna.
La Licda. Luz María Noli, Directora de Noticias de Televisora Nacional, TVN, actuó como intermediaria, haciendo las gestiones para traer al grupo de jóvenes, ya que ella había tenido la oportunidad de conocer de cerca la problemática de éstos y dialogar con ellos.
A través de esta conversatorio, conducido por la rotaria Rosa María Britton, quien se ha constituido en una orientadora de la juventud panameña, el auditorio escuchó consternado la humilde confesión de los expandilleros y su llamado desesperado para una oportunidad, para poder reincorporarse a la sociedad.
El valiente testimonios de cada uno de los exintegrantes de la banda "Toca y Muere", ahora transformada en un grupo juvenil, denominado "Toca y Vive" y los comentarios reveladores hechos por la Dra. Britton, en base a su experiencia con jóvenes de colegios secundarios, cárceles y centros de corrección y que la hacen una conocedora de esa realidad, fueron apenas una pequeña muestra de la terrible situación que vive nuestra sociedad.
La actitud que la mayoría de nosotros adopta ante la situación de violencia que vivimos es la de condenar con dureza a los causantes de la misma. Pero cuando escuchamos a los protagonistas revelar las causas que los llevaron a hundirse en ese mundo lúgubre, nos encontramos con los mismos denominadores: desintegración familiar o disfuncionales, ausencia de una educación efectiva, marginación social y económica, y otros desalentadores aspectos, logramos comprender el por qué de esta amarga realidad.
No nos cabe duda, que ante el deseo de conversión auténtica expresada por los exintegrantes de la citada banda, hay muchos escépticos. Pero si nos detenemos a pensar un poco sobre el estilo de vida que la mayoría de ellos han llevado desde niños, viviendo en constante zozobra al margen de la ley, viendo morir a parientes y amigos, así como de otras situaciones que no indican vida para nadie, entonces podemos pensar que sí es real su deseo de cambiar.
Todos han confesado que ese estilo de vida no conduce a nada, pues no se gana absolutamente nada y se pierde mucho, ya que tiene un sólo mensaje: muerte.
El grupo de apoyo del Centro de Salud Emiliano Ponce se siente optimista, porque el llamado desesperado de estos jóvenes está encontrando eco y en ese sentido, el señor Gilberto toro, educador informal y miembro del grupo ha señalado que a pesar de ser una situación difícil, en la que tanto ellos como los jóvenes expandilleros son conscientes de que tienen que superar muchas adversidades, tienen el firme propósito de cambiar y ya están recibiendo apoyo de medios de comunicación social, el Fondo de Inversión Social (FIS) y otras entidades que apuestan a los resultados positivos, pues ese cambio de actitud los convertirá en motivación para que otras bandas juveniles sigan sus pasos y descubran cuál es el verdadero sentido de la vida.
Los rotarios siempre atentos a poner en práctica su lema "Dar de sí antes de pensar en sí", y a dar su aporte a la sociedad, expresaron inmediatamente su apoyo a esta causa e iniciaron conversaciones con los muchachos y el grupo de apoyo, para coordinar cuál es la mejor manera de canalizar este apoyo.