Variedades

Rutina sabrosa... la que siempre me alborota

¡Goodsísimos días en domingo! Aunque para mí hoy es sábado, ja, ja. Este es el día de la semana


Robert Baum (Activista socioambiental y artista de rock/ reggae) / PANAMA AMERICA

¡Goodsísimos días en domingo! Aunque para mí hoy es sábado, ja, ja. Este es el día de la semana en el que escribo esta columna y debo entregarla a más tardar a las 11:00 a.m. para que vaya a impresión y tú la recibas en tu domingo de hoy.

Ahora, porfa, pregúntame: "¿Y si la escribes viernes u otro día?".

Y yo te respondo: "Mi sábado es ¡wow! Pilla la rutina...".

8:00 a.m. suena mi alarma con la canción: "I feel good, taru-raru-raru-ra". Me despierto hiperfresquito y Tuit, mi hija-gata, queda trepada en la cama de rantamplán.

Apenas Tuit aterriza, se forma una sesión sabrosa de caricias. Yo le rasco la cabeza, cuello y cuerpo mientras ella le hace masajes a Jenny. Tuit me mete sus cabezazos y zurra su cuerpo sobre el mío. En idioma gato, los cabezazos son sus besos y la zurradera son sus abrazos.

Durante este acto amoroso de 20 minutos aproximadamente, yo le estoy preguntando a Tuit: "¿De qué vamos a hablar en la columna esta semana?". Le cuento algunas quejas que he escuchado de personas en la calle. Usualmente las quejas son cosas que les están molestando a estas personas sobre cómo se maneja la sociedad y la vida. Durante este momento de sobadera, Tuit y yo traducimos estas quejas a problemas y, como en matemáticas nos enseñaron que todo problema tiene su solución, usamos la columna para ¡waaaasss!, darle un giro positivo y resolver esta ecuación.

Al terminar las caricias, definimos qué escribiremos, y Tuit queda dormidita junto a su mamá. Básicamente me dice: "Papá, vete a escribir que Shanyda te está esperando". Shanyda es nuestra hermosa amiga y editora de 'Ey!'.

Estos son mis sábados... ¡me encantan! De tanta ricura quedo listo pa' escribir.

Hay veces que me voy de largo y le entrego la columna a Shanyda como a las 12:00 m.d. o 1:00 p.m. Sucede cuando Tuit y yo nos quedamos más tiempo definiendo qué vamos a escribir... y también existen veces en las que la emoción de escribir es tan que no miro el reloj, y sigo y sigo y sigo y sigo. Luego me toca cortar buco párrafos enteros para estar cuadrado con las 520 palabras de entrega. ¡Wopa!

pretty

¿Para qué te cuento esto? Para compartir que a cada acción rutinaria le debemos encontrar el valor... lo jugosa y sabrosa que es.

A veces sentimos que la rutina es aburrida y chuzo... hoy cuando Tuit saltó a la cama con la alarma, yo continué durmiendo y me perdí de las caricias y la conversa sobre qué escribir. Como no sucedió, estoy requeteextrañándola.

Aprovechemos cada momento que nos da la vida. Todo tiene su ¿para qué?, porfa, entendámosla.

La foto de arriba es Tuit. Durante la sesión de caricias que te comento, también hacemos sesión de fotos de modelaje, ja, ja.

PD: Estoy de “cumplefeeling” el 2 de septiembre y planeando una ponchera emotiva para la columna de la próxima semana. ¡Mi pierna y mi cuerpo 'tan acelerados de la emoción!


fecha edicion
old id
895759
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América