Tener un manual de instrucciones que nos ayude a detectar un mentiroso es una falacia. Realmente es una mentira. Si así fuera, los políticos no tendrían futuro y las mujeres se quedarían sin hombres.
Lo bueno es que, según el último número de la Revista Maxim, la clave está en el lenguaje no verbal. La idea es aprender a detectar sus movimientos, al punto que aprenderás a saber cuándo te están engañando con sólo mirarlos de frente.
La publicación, basándose en el libro "El lenguaje secreto del éxito" del Dr. David Lewis, asegura que todos los mentirosos actúan iguales, o por lo menos "son todos igual de mentirosos".
No gesticulan: Los mentirosos tienden a eliminar el uso del gesto. Saben que el menor movimiento maxilofacial podría ser interpretado como una prueba de su nerviosismo. De manera que si los ves haciendo gestos, tal vez sean más sinceros de lo que te imaginabas.
111Si eres una persona observadora te resultará sumamente fácil percatarte de cuándo estás frente a una persona que ha hecho del mentir un arte, porque, su cuerpo le traicionará y te enviará señales indudables de que no está diciendo la verdad.
Esconden las manos: Tratan de dejarlas fuera de la vista, detrás de la espalda o metidas en los bolsillos. Sin embargo, la tensión que provoca mentir puede traicionarlos mediante el movimiento de llaves u objetos que tengan en sus bolsillos.
Se tocan la cara: Espcialmente la barbilla, el cuello y la oreja. Tocarse la oreja es un intento inconsciente por parte del mentiroso de ocultar el engaño. Los magos, por ejemplo, quienes son grandes mentirosos, cuando se tocan la oreja es para sacarse monedas.
Se rascan el cuello: (Al estilo Chente) Es signo de que sus palabras son contrarias a los sentimientos. Se suelen rascar el cuello cinco veces exactamente (¡Jo!). Ni una más ni una menos. Al menos así dice la publicación.
Tiran el cuello de su camisa: El incremento de la tensión física estimula los nervios del cuello y provoca una sensación de hormigueo. En los ladrones de cuello blanco, la tensión suele ser mayor.
Se tocan los ojos: Esto responde al deseo de cubrirse los ojos y no mirar a la persona a quien se le está mintiendo.
La nariz los delata: No es que les crezca. Sería demasiado evidente. Tampoco es que se les ponga fría o caliente, resulta que tocarse la nariz es un gesto revelador e inconsciente del mentiroso, según los estudiosos. "Esta acción es diferente a cuando se trata de una picazón ya que, en ese caso, uno se frota firme y ostensiblemente".