El paso del tiempo no tiene que significar una renuncia a estar guapa. Todo lo contrario, sólo hay que conocer una serie de truquitos para sacarle partido al maquillaje para cuando en la piel ya comiencen a notarse las huellas de la edad.
- Sobre la tez, nada como una base de maquillaje fluida, para conseguir un aspecto fresco, y del mismo tono que la piel o incluso más claro: los colores oscuros avejentan.
- Es importante difuminar muy bien los trazos, evitando las líneas muy marcadas, eligiendo colores suaves y evitando los tonos muy duros, tales como el negro, que puede sustituirse por el castaño profundo o por el gris acero.
- Mantenerse alejada del maquillaje de ojos cargado, y dale más atención a las mejillas. El colorete es fundamental. No obstante, deberás evitar éste último en las sienes y párpados, ya que delata las arruguitas.