Porque de la debida nutrición del bebé depende en gran parte su futuro, seguimos haciendo hincapié en la importancia de la lactancia materna, para asegurar que este nuevo ser que tiene tanto qué aportar a la sociedad tenga un sistema inmunológico fuerte que le defienda de enfermedades que pueden trastocar su vida.
Ross Pediatrics tiene en su haber larga experiencia en la materia y he aquí información seria, útil, práctica y en términos sencillos.
Porque la leche de la madre brinda al bebé todos los nutrientes, sin costo alguno y porque el amamantar también establece un puente para transmitirle seguridad y afecto que le permitirán ganar confianza, sentirse querido y crecer fuerte, a continuación algunos de los valiosos datos que pone a disposición de las madres Ross Pediatrics.
El engurgimiento (congestión mamaria) es una acumulación excesiva de leche en los senos (éstos se sienten llenos, hinchados, doloridos y calientes). La mejor manera de evitar el engurgimiento es amamantar con frecuencia a su bebé - por lo menos cada 3 horas, día y noche- desde el comienzo, por todo el tiempo que tenga que ser amamantado e incluso si Ud. tiene que despertarl.
Es muy probable que el engurgimiento ocurra alrededor del segundo o tercer día después del nacimiento de su bebé, cuando aumenta su abastecimiento de leche. Hay varias cosas que pueden ayudarla:
1. Aplíquese compresas calientes y mojadas (toallas o pañitos) exactamente antes de amamantar, hasta unos 5 minutos. Más calor puede aumentar la hinchazón.
2. Masajee sus senos, extrayendo leche (al presionar sus senos) con el fin de suavizar la aréola y permitir que su bebé se apegue correctamente.
3. Masajee su seno a medida que amamanta al bebé. Esto estimula el flujo de la leche.
4. Si usted amamanta a su bebé usando sólo un seno en cada alimentación, use una bomba para senos o extráigase suficiente leche Ud. misma del otro seno con el fin de aliviar el malestar.
5. Después de amamantar, y entre alimentaciones, póngase compresas frías o bolsas de hielo cubiertas con un paño sobre sus senos para disminuir la hinchazón. También puede usar bolsas de hielo que se puedan volver a congelar varias veces o incluso bolsas pequeñas de verduras congeladas como arvejas o maíz.
El engurgimiento debe desaparecer, o por lo menos, mejorar bastante, dentro de las 48 horas. Si esto no ocurre, consulte a su proveedor de servicios médicos.
Saber si el bebé quedó satisfecho siempre inquieta a las madres. Hay varias maneras de saberlo. Ross Pediatrics se las enumera:
1. Su leche "baja" (aumenta en cantidad)- lo cual hace que sus senos se sientan firmes y llenos entre el segundo y el cuarto día de amamantamiento.
2. Sus senos se sienten llenos antes de una alimentación y más blandos después.
3. Al bebé no le es difícil aferrarse a su seno.
4. El bebé se alimenta cada 2 ó 3 horas- por lo menos, ocho veces en un período de 24 horas.
5. Por lo general, las alimentaciones duran cerca de 15 minutos y no más de 60 minutos. Deje que el bebé, y no el reloj, determine la duración de una alimentación.
6. El bebé le da señales de que está listo para que lo amamante. Es posible que se lama los labios y produzca un chasquido con los labios y la lengua, cierre los puños y se lleve la mano a la boca o doble los brazos y piernas.
7. Ud. escucha un ritmo de succión/deglución/pausa durante las alimentaciones.
8. Por lo general el bebé se alimenta de los dos senos.
9. El bebé parece satisfecho y sin hambre después de las alimentaciones.