Musculoso, duro y fuerte como el acero, las garras vuelven a salir mientras Hugh Jackman regresa en “Wolverine: Inmortal”. Hay un sentido de poder y de emocionante bravura en este nuevo filme, mientras que el maestro de directores, James Mangold, explora la oscura y la brutal intensidad del tormento de Logan/Wolverine.
El propio Jackman brindó una entrevista a Fox, en la que contó acerca de la premisa del filme: “Se desarrolla después de “X-Men Orígenes: Wolverine”, muchos años hacia el futuro. Él está en un viaje en una tierra extranjera; un nuevo mundo con personajes enteramente nuevos y en donde gradualmente se va saliendo de su ensimismamiento y es obligado a enfrentarse a quién es él en realidad. Tiene que conformarse con su verdadera naturaleza. Ya no puede esconderse en una cueva”.
Wolverine es un tipo atribulado y oscuro. No es necesariamente bueno, pero tiene un buen corazón.
También es un hombre de muchas lealtades.
Y... ¿cómo fueron las acrobacias en la película? “Hemos estado trabajando con el fantástico grupo 87Eleven. He trabajado con ellos antes y son de lo mejor que hay en el negocio. Les vamos a mostrar acción”, dijo el actor.
En cuanto a su preparación física, explicó que lo golpearon todo el día durante el entrenamiento. “Aunque las armas y las garras de Wolverine son falsas, siempre estuve a un dedo de salir herido: así que uno no puede perder la coordinación. Tuve que hacer una dieta aburrida y comí más de lo que he comido en toda mi vida”, explicó Jackman.
Detalló que cuando esté viejo, en su silla de ruedas y le pregunten: ‘¿qué película debo ver de Wolverine?’, él solo recomendará: ‘Wolverine: Inmortal’. Sencillamente le fascinó.