Los baños de dimensiones reducidas no tienen porqué ser “tristes” o incómodos. Algunas opciones para expandirlos son:
-Pintar o decorar con azulejos. El blanco es una apuesta segura porque siempre agranda visualmente el espacio disponible, pero si se prefiere algo más alegre, los tonos claros en la gama de azules, verdes, amarillos son ideales.
-Aprovechar la luz natural. Es básico para conseguir crear un aseo agradable. Magnifica los puntos de entrada de luz. El protagonismo se logrará al colocar una bonita planta, un discreto espejo o cualquier pequeño adorno (un cuadro, una vela perfumada, una cesta de flores secas.).
-Muebles. Son necesarios pero se deben incluir al mínimo. Es mejor elegir una ducha práctica y funcional y preferiblemente cerrarla con manpara de cristal solamente hasta media altura. ¡Ponlo a prueba!