Curiosa e irónica. Así parece ser la relación que existe entre la religión y las fiestas más populares que celebramos a lo largo de nuestra vida: empezando por el bautizo, siguiendo por la comunión, la boda y, por último, el funeral. Decimos curioso e irónico porque, si bien las celebramos a pleno, en lo último que pensamos al planearlas es en la iglesia.
En Panamá, según un estudio realizado en 2012 por la firma encuestadora Cid Gallup, la religión católica sigue siendo la mayoritaria en Panamá. Las cifras revelaron que en el país, el 77% de los panameños son miembros de la Iglesia de Roma. Y si nos ponemos a observar con detenimiento, la mayoría de los ciudadanos cumplirá al menos dos de los siete sacramentos que rigen en la teología católica.
“En la Iglesia católica existen siete sacramentos, todos instituidos por nuestro Señor Jesucristo. Los sacramentos son los planes o armas de los que Dios se vale para aumentar nuestra gracia. Son dones gratuitos que Dios no regala”, nos explicó el diácono Arturo Guevara, de la iglesia San Judas Tadeo.
En total, los sacramentos son siete. Al primer grupo se le denomina sacramentos de iniciación y son el bautismo, la comunión y la confirmación. Después están la reconciliación o lo que se conoce comúnmente como la confesión o penitencia, la unción de los enfermos, el matrimonio y el orden sacerdotal, que es la ordenación de sacerdotes, obispos y diáconos.
En la teología católica, estas celebraciones representan los puntos más importantes del cristiano. Y en nuestra sociedad, muchos de ellos se practican también por tradición.