Es un muñeco de plástico que se contonea con un kalashnikov en la mano y, pese a su gran éxito comercial, el "Saddam cantante" provoca algunas risotadas y hay vendedores de juguetes en Bagdad que han acabado retirándolo de sus escaparates.
Fabricada en China, la marioneta del ex dictador vestido de uniforme militar o con chaqueta y pantalón dorado funciona a pilas.