Salma Hayek confesó que muere de miedo de las cirugías estéticas y siempre se ha pronunciado en contra de ellas.
La actriz aseguró que nunca se sometió a ningun procedimiento y ni siquiera ha hecho uso del Bótox.
“No voy a hacer el ridículo de visitar a un cirujano plástico para que me quite 15 años y quede irreconocible, o con una cara que no se parezca a mí, como una caricatura de mí misma”, aclaró.
“Soy muy conservadora en mi rutina de belleza, ni siquiera me aplico botox, miren mis arrugas, no creo en el bótox, y menos cuando se lo aplican muy jóvenes, pierden naturalidad, se autodestruyen y se ven fatales", advirtió.
Salma afirma todavía que 'no arriesga demasiado por obtener belleza', y que de lo único que se arrepiente es de no haber tenido otro hijo.