Aunque la noticia sorprendió a muchos, la actriz Salma Hayek y el francés Francois-Henri Pinault ya tenían todo planeado para su boda, que se realizó el pasado sábado en París, la ciudad de las luces.
La ceremonia, oficiada en la intimidad por el teniente de alcalde del lujoso barrio parisiense, se celebró seis meses después de que la pareja anunciara en Washington la ruptura de su compromiso.
Una relación alejada de los medios.
La pareja se conoció en Venecia en abril de 2006 en el Palacio Grassi, propiedad del magnate francés, con motivo de una exposición de la colección privada de François Pinault, una de las cinco colecciones mejores y más prestigiosas de arte contemporáneo del mundo. Apenas un año después, en marzo de 2007, Salma Hayek anunció, para sorpresa de muchos, la doble noticia de su embarazo y su intención de contraer matrimonio con el padre de su hijo, el magnate francés François-Henri Pinault.
La actriz y el multimillonario rompieron su compromiso diez meses después del nacimiento de la pequeña Valentina, en julio de 2008.
Sin embargo, desde que el pasado 21 de septiembre Valentina Paloma cumpliera su primer año, el acercamiento entre Salma y Francois-Henri fue más que evidente. La pareja se reconcilió y quiso dar otra oportunidad a su amor, un romance que ya en Francia comparaban con la historia de amor de "Grace y Rainiero de Mónaco" y que culminó en una feliz boda.
La fortuna Pinault y Hayek.
François-Henri Pinault, el número 39 en la lista Forbes de los más ricos del mundo y cuarto de Francia cuya fortuna el pasado año se estimó en 16,9 billones de dólares, es un conocido hombre de negocios y presidente de un importante conglomerado, PPR (Pinault-Priintemps La Redoute) el tercero a nivel mundial, que agrupa a Gucci, Yves Saint Laurent, Alexander McQueen, Stella McCartney, entre otros. Salma Hayek tampoco se queda atrás, People la coloca entre una de las cien personas latinas más influyentes de Estados Unidos, junto a Jennifer López.