NO SÓLO comparten la pasión por el atletismo. Tanto el panameño Irving Saladino como su novia, la brasileña Keila Da Silva Costa, ambos de 24 años, están unidos por otros curiosos detalles.
Tienen mucho en común. Sus orígenes, la misma carrera deportiva, el amor que ha nacido entre ellos y los mismos anhelos por llegar a ser los número uno, los hace ser tal para cual.
La vida de estos chicos es muy particular. Ambos son de barrios humildes, nacieron en el año 1983, son especialistas en salto largo y en sus inicios como atletas entrenaban en las peores condiciones.
Además, actualmente tienen como entrenador al brasileño Nélio Moura; entrenan en el Centro de Alto Rendimiento de la IAAF, en Sao Paulo (Brasil). Definitivamente que los une más que el deporte.
Son muchos los sueños que comparte esta pareja, sin embargo; los principales son obtener las medallas de oro en los Mundiales de Atletismo de Osaka, Japón 2007 y en los XXIX Juegos Olímpicos de Beijing, China 2008.
Estas últimas, son las razones, por las que por el momento no hay planes de boda entre estos deportistas. "Yo me siento feliz y claro que deseo casarme con Irving, pero todavía no está en nuestros planes. Primero queremos trabajar en nuestras carreras", dijo Keila, quien además es modelo.
Por su parte el "canguro", no duda en expresar lo enamorado que está. Muestra de ello es que el pasado año, viajó a Panamá, acompañado de su amada para presentarla formalmente a sus padres, quienes muy contentos les dieron su bendición.
El Estadio Olímpico se vio invadido de flechas, desde el punto más alto hasta el campo de juegos. Fue allí donde cupido disparó los corazones de Keila e Irving.
Cupido no lo dudó, y nuevamente hizo de las suyas, ya que en agosto del 2004 cuando se celebraron los XXVIII Juegos Olímpicos, las miradas de estos deportistas se encontraron, surgiendo así un gran amor entre el orgullo de la costa atlántica y la brasileña.
El amor nació entre saltos. Ya que Keila, al igual que Saladino, se desempeña en salto de longitud.
Ambos, obtuvieron preseas, él de oro y ella de plata en recién culminados Juegos Panamericanos 2007, que se celebraron en Brasil. Triunfo que les ha merecido el nombre de la "Pareja de Oro", la más aplaudida y envidiada en el mundo deportivo, hoy día.
Manifiestan que su amor fue a primera vista, y dicen estar muy contentos por las bendiciones que Dios les ha regalado, tanto en lo profesional como en lo personal.
Al igual que sus marcas y carreras, estos jóvenes deportista esperan que su amor, el cual ha hallado terreno fértil en los campos atléticos, continúe en ascenso y florezca cada día más.
Expresan, que gracias a su amor por el deporte, la compresión, el apoyo y el cariño, es que han ido creciendo tanto lo profesional como en la relación.
Cada uno trata de poner el máximo en su romance y en la pista.
Viven su relación con intensidad, pero a la vez con calma y pasos o "saltos" firmes.
No cabe duda de que son dos jóvenes talentosos y ejemplos de que "querer es poder".
Han demostrado que cuando de verdad se quiere algo por muy difícil que sean los inicios; el empeño, la dedicación y los deseos de superación te llevan al triunfo.
Saltos de amor y triunfo
Son deportistas, jóvenes, luchadores y perseverantes, gracias a ello son los número uno.