Las ballenas son mamíferos, como nosotros. Son considerados entre los animales más inteligentes de nuestro planeta. Definitivamente que son los de mayor tamaño, mayores que los dinosaurios. Homeotermos (de sangre caliente) que respiran aire por sus enormes pulmones. Su fertilización y gestación son internos, como nosotros. Y amamantan y cuidan a sus crías por un largo período. Como nosotros los humanos.
Pertenecientes al Reino Animalia, al Filum Vertebrata, y a la Clase Mamalia al igual que nosotros. Sin embargo, son de vida acuática, clasificados en el Orden Cetácea, dividido en 2 Subórdenes: Mysticeta ( sin dientes) con 3 Familias y Odontoceta (con dientes) con 6 Familias. Entre las 12 especies de ballenas mayores, las que son cazadas, hay ballenas de ambos tipos.
Las ballenas no nos brindan ningún producto indispensable. Todos los productos que se extraen de ellas son producidos de otras maneras más baratas y sustentables. Es totalmente innecesario cazarlas. Todos los países civilizados han acordado protegerlas. Los países que las cazan (actualmente Japón y Noruega, aunque Islandia desea retomar esta retrógrada carnicería) son de los más ricos y no necesitan hacerlo.
En 1946 se creó la Comisión Ballenera Internacional ( CBI ) con el propósito de regular la ya problemática cacería de estos nobles cetáceos, pues se sentía la disminución de sus poblaciones. Formada por las naciones cazadoras de ballenas, esta Comisión fue cambiando sus metas originales con los años, cuando algunas de las naciones más balleneras como Inglaterra y Estados Unidos iniciaron el movimiento conservacionista para protegerlas en vez de cazarlas.
En este SIGLO XXI, caracterizado por la vertiginosa creciente tecnología, y serias preocupaciones ambientales, es inconcebible que siquiera exista este conflicto. Los beneficios de proteger y conservar nuestros océanos son obvios e indiscutibles. La salud del planeta depende totalmente de la salud de nuestros océanos. Definitivamente que el beneficio para muchos está por encima del de pocos. Este mundo social, política y económicamente integrado no puede permitir que las decisiones las rijan necesidades individuales para ganancia personal, el de las compañías balleneras.
En el 2001 Panamá se une a la CBI. Y en sus 2 primeros años como miembro, votamos como nación a favor de la cacería de ballenas. Panamá ni siquiera tiene ninguna empresa que cace ballenas.
No hay ninguna razón lógica para cazar las ballenas excepto la venta de ciertos productos de lujo extremo. No podemos aceptar el argumento de la preservación de las tradiciones y estilos de vida o las fuentes de trabajos perdidos: sería absurdo. Si fuera así, debiéramos haber subsidiado los fabricantes de carretas de caballos para que conservaran sus trabajos al imponerse el automóvil.
Si fuera así debiésemos habernos quedado en cuevas haciendo fuego con pedernales: una gran tradición que estamos felices de haber superado. Todos los pueblos del planeta hemos adoptado las nuevas tecnologías convenientes, dejando las inconvenientes e imprácticas. Como naciones tenemos que adaptarnos. El progreso es adaptación. Todos los pueblos y culturas que no se han adaptado han desaparecido.
La importancia de las ballenas en nuestros ecosistemas oceánicos no es totalmente conocida. Su presencia puede ser mucho más importante ecológicamente de lo que hemos podido descubrir. El solo hecho de ser parte de la Biodiversidad es más que razón suficiente para protegerlas. En las aguas panameñas (Golfo de Panamá - tan cerca como Taboga, Parque Nacional Coiba, islas de la provincia de Chiriquí) frecuentemente se observan ballenas, lo cual es en sí un enorme atractivo para el creciente turismo nacional. La observación de ballenas es una industria turística internacional de B/. 1,000 millones, con un crecimiento del 125 anual y practicada por unos 9 millones de personas anualmente. ¿Queremos nos ser parte de esto?
En los próximos días 16 - 19 de Junio del 2003, en Berlín, Alemania, será la siguiente Reunión Anual N° 55, de la CBI, en la cual Panamá participará. Entre los temas a tratar ( y votar) está la propuesta de que la CBI autorice nuevamente la cacería de ballenas. Los países cazadores de ballenas miembros de la CBI cazan ballenas a pesar de su prohibición por la CBI, ¡a la cual ignoran! También se discutirá y votará la creación del Santuario Ballenero del Atlántico Sur, propuesto por Brasil y Argentina.
El pasado 28 de mayo presentamos en conferencia de prensa en la USMA, la Asociación Oceánica de Panamá **(representado por su servidor), miembro de ISCA (Iniciativa de la Sociedad Civil para el Ambiente - incluye a 12 ONGs panameñas) representada por el Lic. Higinio Aguire y Greenpeace, representado por Miko Schvartzman, nuestro programa , "Salvemos las ballenas".
La Asociación Oceánica de Panamá es la ONG panameña sin fines de lucro dedicada exclusiva y voluntariamente a la protección, conservación , exploración e investigación de nuestros ecosistemas marinos nacionales.
En este programa "Reclamamos al gobierno panameño que cambie su postura a favor de la matanza de ballenas", que Panamá dé su voto "en la próxima reunión de la CBI apoyando el funcionamiento permanente del Santuario Ballenero de México y a la creación del Santuario del Atlántico Sur", que Panamá haga "un pronunciamiento internacional donde se declaren nuestras aguas territoriales y zona económica exclusiva como santuarios balleneros y los integre al gran corredor biológico del Pacífico Meridional Americano", y que presente la "solicitud de la eliminación del uso de sonares de baja frecuencia y explosivos en la maniobras militares marinas, que causan daños cerebrales y auditivos, entre otros, a las ballenas".
Como ciudadanos panameños, concientes de nuestras responsabilidades ecológicas, EXIGIMOS que nuestra nación vote con el sentir de sus ciudadanos A FAVOR de la PROTECCIÓN DE LAS BALLENAS y de los SANTUARIOS BALLENEROS y en contra de su cacería en todas sus formas.