El actor indio Sanjay Dutt abandonó bajo fianza la prisión en la que había estado, en medio de la euforia de sus fans.
Dutt fue sentenciado a seis años de prisión en el juicio sobre los atentados de Bombay de 1993 que causaron aproximadamente 250 muertos.
Pero el Tribunal Supremo de la India le concedió la libertad. Tras acceder a su petición para salir de prisión, el tribunal ordenó que se le retire el pasaporte para evitar que salga del país.
Dutt, con aspecto cansado, no realizó ningún comentario a la prensa al momento de su salida.