José Saramago recibió en Madrid un cálido homenaje en el que ha animado a "la gente buena, amante de la belleza y de lo honesto, a unir fuerzas contra la barbarie del mundo para dignificar al ser humano".
"Sólo así el mundo quizá pudiera tener futuro", dijo Saramago, emocionado y sin apenas voz, y visiblemente afectado por la gripe que padece desde hace unos días, ante los numerosos amigos y personalidades, entre ellos el ministro de Cultura español, César Antonio Molina, y la concejala de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, Alicia Moreno, quienes acudieron esa noche al Centro Cultural Conde Duque.
"Saramago es uno de los más grandes escritores del siglo XX", decía el ministro minutos antes de que comenzara el espectáculo con el que se festejaba la trayectoria literaria de los intelectuales más lúcidos.