Variedades

Se disparó la 'bilirrubina'

Luego de su presentación por primera vez en Chiriquí, Juan Luis Guerra hizo una parada obligatoria en la ciudad, para también...

Fanáticos  sudaron, bailaron y cantaron con Juan Luis Guerra.
Fanáticos sudaron, bailaron y cantaron con Juan Luis Guerra.

Luego de su presentación por primera vez en Chiriquí, Juan Luis Guerra hizo una parada obligatoria en la ciudad, para también complacer a los capitalinos. Se trata de su tour de “Todo tiene su hora”. 

El espectáculo de la noche del jueves 22 de octubre estuvo a la altura. Las puertas del Figali Convention Center abrieron a las 7:00 de la noche, para dar paso a los cientos de fanáticos que se agolpaban a las afueras del recinto.

Algunos fanáticos confesaron que siguen siendo seguidores del ganador de 18 Grammy Latinos “desde que tengo uso de razón soy fan de Juan Luis Guerra, hoy estoy dispuesto a bailar sus nuevos temas y llenarme de romanticismo de sus grandes éxitos”, confesó un fan del cantautor.

 

El show se inició a las 9:00 p.m. con las presentaciones del conjunto folclórico Tradiciones y Alegorías Panameñas, para posteriormente cederle el escenario a La K-Shamba. 

Meneo colectivo

El dominicano salió al entarimado a las 10:20 p.m., apareció en el interior de una antigua cabina de teléfono de color azul, vestido con un chaleco chocolate, camisa blanca, pantalón de tela y su singular boina, un atuendo que combinaba con la de su legendaria agrupación de 4.40.

 

El espectáculo lo abrió con “Cookies and cream”, de su más reciente producción discográfica. “¡Buenas noches, Panamá! Gracias por acompañarme en esta gira mundial “Todo tiene su hora”. ¿Cómo la están pasando?”, expresó.

A la primera canción le siguieron “La travesía”, “Ojalá que llueva café” y “La llave de mi corazón”, momento perfecto para que el público comenzara la histeria, los gritos y el meneo colectivo. 

Cada tema estuvo acompañado de videos, los cuales se proyectaban en las tres pantallas gigantes ubicadas en el centro del escenario y dos situadas a ambos lados de la escenografía.

 

“Siempre es un placer estar aquí en Panamá, ya que tengo muy buenos amigos. ¿A cuántos les gusta la bachata? Este siguiente tema lo compuse para todas las parejas. Yo tengo 31 años de estar casado con mi esposa”, dijo el “rey” de la bachata y el merengue, quien además añadió: “el que ama a su esposa, se ama a sí mismo”. Con esta palabra anunciaría su próximo número “Mi bendición”.

La noche continuó con algo de salsa con “Dime Nora mía”, también de su nuevo disco, canción que le dedicó a Rubén Blades. “Esta canción va para ti, Rubén Blades. Lo que yo sé de salsa lo he aprendido de él y del Gran Combo”, dijo.

Seguidamente, interpretó “Carta de Amor” y “Como yo”. Minutos después, Guerra se tomó un descanso y aprovechó para sentarse con su guitarra para cantar “Muchachita linda” y “Todo tiene su hora”. Sus músicos también animaron el espectáculo con el “pasito del capitán”, mientras Guerra tomaba un “respirito” fuera del escenario.

 

El éxtasis volvió al recinto cuando regresó para cantar “El costo de la vida”, “Para Ti“, “Tus Besos”, “Visa para un sueño”, El Niágara en bicicleta”, “La Guagua” y “Perico Ripiao”. 

El intérprete se despidió con “La Bilirrubina”, pero el público se resistía a despedirse y con aplausos y gritos pedía otra canción. En una tercera ocasión regresó al escenario para interpretar un popurrí de sus éxitos “A pedir su mano”, “Estrellitas y Duendes” y “Burbujas de amor”.

Pasadas las once y cuarenta, el concierto finalizó con “Las Avispas”. El público quedó satisfecho.


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997660
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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