Variedades

Se fue el “escritor universal”

Recibió más de diez títulos “Honoris Causa” en países como: Costa Rica, Italia, España y Brasil.


El escritor portugués José Saramago murió ayer a los 87 años, a causa de una leucemia crónica, cuando se encontraba en su residencia de Lanzarote, España.

Será trasladado a Lisboa, confirmaron fuentes familiares.

 

El escritor portugués se presentaba en las entrevistas tranquilo y afable, pero siempre sabiendo que, además de desentrañar el argumento de su última novela, tenía que opinar sobre los últimos acontecimientos políticos y sociales.

Fue un creador ideológicamente activo y su voz recorrió el mundo para gritar contra la injusticia, la globalización o la pobreza.

 

Un sentir humano que también le dio la profunda capacidad para amar y sentir pasión por la literatura.

"Nuestra única defensa contra la muerte es el amor", señaló este escritor, quien encontró la armonía del corazón con la periodista Pilar del Río, quien también fue su traductora.

 

"Creo que es necesario más que nunca defender lo que se siente y ser libre. Y lo más importante: yo me siento libre y con voz propia para asumir lo que creo que es justo", dijo Saramago, quien nació en una familia humilde de campesinos, en una casa en la que no había libros (el primero se lo regaló un amigo a los 18 años).

Escritos controvertidos.El año pasado causó revuelo nuevamente, cuando presentó "Caín", criticado por la Iglesia católica y por los conservadores de su país. En este libro sostuvo que "el Dios de la Biblia no era de fiar".

"Dios y el demonio no están en el cielo ni en el infierno están en nuestra cabeza. Primero creamos a Dios y luego nos esclavizamos a él", explicó Saramago, quien ya había causado la ira de la Iglesia con "El Evangelio según Jesucristo", en 1991.

 

Este libro, lo trató de presentar en su país ese mismo año, y recibió por parte del gobierno la veta por su presentación al Premio Literario Europeo de ese año.

Como acto de protesta, Saramago abandona Portugal y se instala en la isla de Lanzarote (Canarias) donde murió en el día de ayer a las 12:45, aproximadamente.

No le temía a la muerte.En efecto, Saramago dijo en una ocasión: "No me hablen de la muerte porque ya la conozco".

Una de sus últimas obras es "Las intermitencias de la muerte", cuenta de un país cuyo nombre no será mencionado y se produce algo nunca visto desde el principio del mundo: la muerte decide suspender su trabajo letal, la gente deja de morir. De ahí en adelante, se relatarán situaciones inimaginables o no, ya que nadie muere, pero siguen envejeciendo.

Muestras de condolencias y el Sepelio.El mundo editorial italiano, que acogió de forma desigual los artículos de "El cuaderno", reaccionó ayer con dolor, de manera unánime, al conocer la noticia de la muerte del premio Nobel portugués.

Ernesto Franco, director editorial de Einaudi, la casa que se negó a publicar esta recopilación de los artículos que el escritor publicaba a diario en su blog, mostró, en declaraciones, "un grandísimo dolor, después de tantos años de fantasías compartidas".

“A través de sus invenciones fantásticas José nos contaba el alma contemporánea y lo consiguió de la nada, como Dios cuando creó el mundo, adentrándose en los tormentos, en el dolor y en el corazón de las personas", subrayó Franco.

Después de haber publicado todos los títulos del Nobel, la decisión de no publicar "El cuaderno" supuso una ruptura entre Einaudi y Saramago, "un episodio muy doloroso", en opinión del editor.

"Fue muy doloroso para todos, para él, para Einaudi y para mi", sentenció Franco.

En su día, la editorial motivó su decisión "entre otras cosas", porque en el libro se decía "que (el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi (propietario de Einaudi) es un delincuente" y explicó que rechazaba "adoptar como propia una acusación que cualquier juicio condenaría".

Pero Franco recordó las obras del escritor y las "inconfundibles páginas que dibujaba" al utilizar las mayúsculas sólo después de los puntos.

Famosos colegas y actores, que eran sus amigos de muchos años, hicieron llegar sus condolencias a los familiares y a su viuda Pilar.

La capilla ardiente con los restos mortales de José Saramago se instalaron ayer a las 17.00 hora local (16.00 GMT) en la localidad española de Tías, en la isla canaria de Lanzarote.

El Gobierno de Portugal envió un avión para repatriar los restos mortales del premio Nobel luso José Saramago, donde se instalará otra capilla ardiente en el salón de plenos del Ayuntamiento de la capital portuguesa.

El cuerpo del escritor, procedente de la isla española de Lanzarote, llegará hoy sábado, después del mediodía, en un avión del Estado portugués a Lisboa y será expuesto en el Salón de Honor del Ayuntamiento de la capital lusa hasta el mediodía del domingo.

Los restos mortales del premio Nobel portugués José Saramago serán incinerados por la tarde, en el cementerio lisboeta de Alto de Sao Joao, informaron ayer fuentes portuguesas de la Fundación José Saramago.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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