Juan Manuel Cao, cubano radicado en Estados Unidos desde finales de la década de los 80, no se autocensura ni permite que otro le impida ejercer un periodismo serio y responsable.
Es fiel a la verdad. Esto le ha ganado respeto y enemistades, pero le queda la satisfacción de que no se doblegó ante el poder ni les hizo la venia a corruptos y otros que atentan contra la libertad de expresión.

En "El impertinente", que deberían leer todos los que desean ser buenos periodistas y que se presentará hoy en la tarde en la feria del libro, él muestra las barreras que quienes ostentan el poder utilizan para bloquear el derecho del público a ser informado.
Allí relata cómo el dictador Fidel Castro, cuando se sentía acorralado o incapaz de responder a sus preguntas, lo insultaba e intentaba descalificarlo, insinuando que le pagaban para asediarlo: lo hizo en la cumbre en Panamá y Argentina.

"Cuando uno reta los poderes establecidos debe tener claro que esos poderes y sus servidores no se quedarán con los brazos cruzados. Hay que estar dispuestos a pagar el precio del desafío. Y las cosas siempre pueden complicarse más allá de lo previsto. ¿Quién iba a prever que, una semana después de estos acontecimientos, Fidel Castro enfermaría para siempre? ¿Quién me iba a decir que, apenas unos días después de aquel encontronazo, el dictador vitalicio de nuestro país se iba a ver obligado a renunciar al poder absoluto que tanto amaba?".

Más
- En Cuba estuvo preso porque no se arredra. Tiene agallas y paga el precio por ser temerario.
- Él entrevistó también a Pablo Milanés, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez...