También producto de la desesperación por pasarla bien y divertirse, pudiera ser que se le hubiese olvidado dar a su piel los cuidados preventivos que es menester cuando ésta va a ser expuesta al sol, al viento y al polvo, como sin duda, le sucedió estos días a muchas de las personas que estaban celebrando los carnavales o a algunas de las que no resistieron el tentador llamado de las playas, piscinas y ríos.
Es importante conocer en qué consiste la insolación y de qué manera usted puede tratar de volver a la normalidad su maltratada piel, el órgano más grande (y uno de los más expuestos) del organismo. En otro artículo de esta página le diremos qué puede hacer para asistir a alguien que ha sufrido insolación.
La insolación es producto de la "exposición prolongada a temperaturas altas, ingestión limitada de líquidos o fallo de los mecanismos del cerebro reguladores de la temperatura".
El fallo en esta regulación del calor corporal puede deberse a efectos generales del envejecimiento, alcoholismo, enfermedad crónica, diabetes o afección de los vasos sanguíneos.
Estamos en verano y sin duda el magnetismo de las playas es irresistible. Irreparables son también los daños que se le ocasionan a la piel si se le expone, como lo hace tanta gente, de manera prolongada y sin la debida protección al astro rey. La Asociación Nacional Contra el Cáncer, ANCEC, lleva adelante, una vez más, su campaña anual de prevención contra el cáncer de la piel.