Según la nutricionista Miriam Colmenares es válido comer entre comidas, pero como todo en la vida, hay condiciones para hacerlo. Las burundangas están "fuera de juego".
La razón principal por la cual se suele picar antes o después de las comidas, es debido al estrés laboral y el aburrimiento.
Antes de entrar a una de esas agobiantes y extensas reuniones gerenciales, Colmenares recomienda una porción de frutas o un emparedado, de seguro en lo último que pensarás será en el almuerzo.
Para quienes trabajan y luego asisten a la Universidad y no desean una cena pesada, aconseja un vaso de leche y un delicioso emparedado de jamón y queso como recompensa a esas largas horas de cansancio.
Según la especialista, nuestro organismo está programado para comer cada tres horas, por ello es que siempre sentimos una angustia entre comida y comida.
Comer cinco veces al día no es un atentado a la esbeltez o a la buena alimentación, Colmenares aseguró que al ignorar la señal que nos envía el estómago, lo único que estamos haciendo es llegar a la próxima comida con demasiada hambre y comeremos más de lo que debemos.
Lo cierto es que el "picoteo" es nocivo para el cuerpo cuando los alimentos que ingerimos son pocos saludables. Esto favorece a la obesidad y a los trastornos cardiovasculares.
Aunque la mayoría de los que leemos que picar es negativo, la nutricionista manifestó que sí tiene beneficios. Entre ellos podemos mencionar que comer cada cuatro horas representa el mantenerte activo, evitando comer excesivamente en la siguiente comida.
Para Jesús Llorente, Chef Ejecutivo del Hotel Riande Continental las personas tienden a comer "burundanga" por comodidad, prescindiendo de múltiples opciones saludables.
Los "snaks" poseen preservantes artificiales y son saturados en grasa, por lo cual brindan la sensación de saciedad.
Un buen consejo del chef con más de 46 años de experiencia es que "el almuerzo es para reposarlo y la cena para pasearla" es decir, que la mayor proporción de comida debe ingerirse solo en el almuerzo.
Pero como el periodo entre desayuno y almuerzo suele ser más largo, recomienda desayunar de manera balanceada (huevos, avena, cereales, toxino, jugos naturales, leche) porque en este lapso se crea la necesidad de "picar algo" y con el tiempo se convierte en rutina.
Por su parte, Cesar Zea, Gerente de Alimentos y bebidas del Hotel Riande Continental agregó que en los supermercados existen opciones como galletas integrales, frutas deshidratadas, yogures desnatados, granolas, botellas de aguas saborizadas, popcorn sin grasa ni sal, para esos antojo.
Zea recalcó que la buena alimentación es un estilo de vida, acompañado de ejercicios -al menos 1
2 hora de caminata diaria- y balance entre los alimentos.
De ahora en adelante, esa amenazadora máquina de sodas y "burundangas", quedará en el olvido. Las frutas, las granolas, las galletas integrales y abundante agua, ganaron la batalla.
Planee las meriendas como parte de la alimentación del día. Prepare una lista de supermercado que incluya meriendas saludables.
Evita productos altos en azúcar, grasa y sal, como confites, repostería, papas tostadas, alimentos de "bolsitas" o gaseosas.
Ingredientes
1/2 papaya roja madura
1/2 piña mediana madura
6 granadillas
2 guayabas
3 kiwis
Para la salsa
9 onzas. de azúcar
1 taza de jugo de piña
1 limón, ralladura y jugo
1 cdta. de jengibre fresco rallado.
Para la salsa, pon todos los ingredientes en una olla, deja hervir, revuelve hasta que el azúcar se haya disuelto y formado un jarabe ligero. Retira del fuego y deja enfriar.
Pela la piña, córtala en rodajas, separa el corazón y corta en triángulos.
Corta la papaya en cubos. Parte la guayaba y el kiwi (sin cáscara) en tajadas. Lleva todas las frutas a un recipiente, vacía las granadillas y añade la salsa. Deja repodar durante 30 minutos en la nevera y sirve.
Ingredientes
3 plátanos verdes
1/2 libra de carne para deshebrar
2 ramitas de tomillo
4 hojas de laurel
2 tomates
2 cebollinas
2 cebollas grandes
2 dientes de ajo
Sal y pimienta al gusto
Aceite para freir
Pon a cocer la carne con suficiente agua, las hierbas, el ajo, la cebolla picada en cuartos y una pizca de sal. Cuando la carne esté lista, deja enfriar y deshébrala. Corta los plátanos en 6 trozos grandes. Fríelos a fuego lento hasta que estén dorados. Con la ayuda de un cuchillo, abre un orificio en el centro de cada trozo y retira la carnosidad. Vuelve a freír.
Aparte, saltea en 3 cucharas de aceite el tomate y la cebolla finamente picada. Añade la carne y mezcla bien.
Deja cocinar por unos minutos. Si queda un poco seco, añade un poco de caldo en el que se cocinó la carne. Rellene los plátanos con el guisado de carne. Decore con cebollina.