Un filme que está destinado a robar muchas lágrimas. La adaptación de la novela de Jodi Picoult, “My sister’s Keeper” en español “La decisión más difícil”, cuenta la historia de Anna, una niña que fue concebida con la única intención de curar la leucemia de su hermana, Kate.
Durante años, los padres de Anna, Brian (Jason Patrick) y Sara Fitzgerald (Cameron Diaz) han sufrido porque su hija mayor Kate fue diagnosticada con leucemia. Tal noticia sume en la tristeza a la pareja, pero el doctor de cabecera les propone la solución al problema: tener otra hija a partir de una fecundación in vitro que pueda ser utilizada para trasplantar a Kate los órganos que necesite. Los padres aceptan y al poco tiempo nace Anna (Abigail Breslin), que es sometida a un trasplante de médula para su hermana.
Los años pasan y lo próximo que necesita Kate para sobrevivir es un trasplante de riñón. Pero Anna ya es mayor y sabe a lo que se expone. ¿Está obligada a entrar en el quirófano? Lo triste es que sus padres nunca la toman en cuenta, sólo para que esté allí cuando su hermana la necesite, por ello la joven se ve obligada a ir en donde un juez y pedir su emancipación.