El último intento de robo de principios de este mes en la casa que Rihanna posee en Pacific Palisades, una comunidad situada en Los Ángeles, fue lo que provocó que la controversial intérprete tomara una importante decisión. Se marchó a un lujoso ático de Nueva York valorado en 14 millones de dólares.
La noticia saltó cuando Rihanna, que se encuentra en pleno Diamond World Tour por las principales ciudades del mundo, mandó un equipo de mudanza a su casa de Los Ángeles.
El nuevo hogar cuenta con dos pisos y está en Manhattan.