Debe ser una responsabilidad política del Estado preocuparse por conservar la salud mental y tranquilidad de los cuidadores, porque, si contabilizáramos el aporte que hacen a la sociedad veríamos que se trata de millones de dólares anuales (considerando que un paciente día cama cuesta entre 60 y 120 balboas) que se está economizando el sistema de salud, manifestó la Dra. Juana Herrera, psiquiatra.
Según explicó la especialista en salud mental, además del costo económico (para tener una idea multiplíquese el costo paciente día cama por los 4,000 casos nuevos de pacientes de cáncer anuales) de este trabajo "invisible" (porque no se contabiliza) de los cuidadores hay un costo emocional, ya que la tensión y preocupación constantes a que están sometidos los desgasta.
Ella dijo que "es importante tener claro que los cuidadores más frecuentes que tenemos son las esposas, las hijas, las hermanas, abuelas y madres. Frecuentemente son personas muy allegadas al enfermo, que tienen que desarrollar esta actividad .
También aparece una figura: los voluntarios, personas que se integran a organizaciones para brindarle apoyo a otras, como la Asociación Nacional Contra el Cáncer (ANCEC), la Fundación de Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer, las Damas Rosadas del Seguro Social, la Asociación de Familiares y Amigos de Pacientes con Alzheimer y otras demencias (AFAPADEA).
Añadió que desde el punto de vista laboral, también son cuidadores los recursos humanos de instituciones que brindan servicios a enfermos crónicos, los terapeutas y muchos de quienes ocupan los puestos gerenciales porque tienen que responder a las exigencias de las empresas y hacer que el recurso humano esté a tono con las necesidades de los pacientes.
Planteó que los/las cuidadores/as en el hogar atienden a pacientes con enfermedades crónicas o invalidantes como el cáncer, SIDA, enfermedades renales, cardiopatías o enfermedades del corazón. También a los minusválidos, a personas con demencia (senil y Alzheimer). "Y con el envejecimiento de la sociedad cada vez habrá más necesidad de cuidadores/as", puso de relieve.
Según la psiquiatra se necesita que los/las cuidadores/as obtengan información sobre la enfermedad que tiene el paciente. "Esto es imperante porque si yo tengo un enfermo en la casa y este se queja de dolores (yo me siento impotente porque no puedo quitarle ese dolor). Deben informarse también sobre el medicamento (de qué forma y cuantas veces tienen que dárselo), acerca de qué hacer si comienzan a sangrar (hay quienes se ponen muy nerviosos), si tienen diarrea o cuando no quieren comer".
Agregó que el médico debe darle información al/la cuidador/a y ésta debe ser lo más amplia y en los términos más sencillos posibles, para facilitarle seguir las instrucciones y que pueda brindar una mejor atención al paciente que cuida.
Finalmente, lamentó que las familias se acomodan, y uno es el que carga con la mamá o el papá y los demás todos están ocupados.
Pero, dijo que no deben olvidar la responsabilidad de darle atención al cuidador, porque el paciente es familiar de todos y esa sola persona que lo cuida es la que está siendo afectada directamente por la tensión que conlleva esta tarea, así que deben turnarse para darle por lo menos un día de descanso a la semana, para que vaya al cine, lea un libro, descanse, camine... para que tenga un respiro.