“Para esta película llegué en mejor estado físico, porque iba al gimnasio todos los días. Y Francois me acompañó algunas veces. Esta es su vida, yo no quería que él pasara vergüenza. Pero si Jason Bourne se veía mal, el único culpable era yo. Con 'Invictus', no quise que se notara ninguna falta de esfuerzo porque como dicen en la película: "Nosotros podemos no ser el equipo más talentoso, pero tenemos que ser el que esté en mejores condiciones físicas". Francois me mostró el régimen de entrenamiento y es increíble lo que hicieron, todos, cada uno de ellos. Es lo bueno de un buen equipo”.
¿Volvió a jugar rugby desde que se fue de Sudáfrica? “Ni loco (ríe)”.
¿Qué mensaje cree que dejará en el público su nominación al Óscar y la de Morgan Freeman? Si escuchamos los mejores ángeles de nuestra naturaleza, siempre vamos a encontrar buenas soluciones a los problemas más serios. Y me parece que vale la pena”.