A pesar de que fue elegida por la revista Enquirer como la mujer más sexi, la actriz Christina Hendricks, quien actúa en la serie Mad Men, se siente discriminada por los grandes diseñadores de moda por sus curvas.
Hendricks reconoce, además, que no le resulta nada sencillo encontrar un diseñador para que vista su cuerpo para las numerosas galas y celebraciones a la que es invitada por protagonizar la series y afirma, también, que para las alfombras rojas sólo le llegan vestidos en la talla 34 ó 36 y siempre tiene que solicitar algún tipo de arreglo, puesto que nadie se adapta a la figura de ella.