El padre del primer niño que acusó al fallecido Michael Jackson de abuso sexual en 1993, fue encontrado muerto, con una pistola en la mano, en su lujoso apartamento del estado de Nueva Jersey, según informó el diario Daily News.
Evan Chandler, de 65 años, “estaba sobre su cama aún con el arma en la mano y con un tiro en la cabeza”, manifestó un portavoz de la Policía de Jersey City, en una edición del diario neoyorquino, dice que el hombre se sometió a varias operaciones estéticas para modificar su rostro, como lo hizo el “Rey del pop”.
Sin dejar nota de suicidio alguna, el hombre, que estaba extremadamente enfermo, se quitó la vida el pasado 5 de noviembre, día en que tenía una cita médica con un hematólogo, que, al notar su ausencia en la consulta, llamó al portero y éste fue quien encontró el cuerpo.
El diario asegura que, tras el incidente con Jackson, Chandler estaba obsesionado con su apariencia física y pensaba que los admiradores del cantante le perseguían, por lo que se sometió a numerosas operaciones de cirugía plástica y ahora su cara era “irreconocible”.
Supuestamente, su hijo Jordan, que ahora tiene 29 años, recibió unos veinte millones de dólares del “Rey del pop” para que no testificara contra él en el proceso judicial sobre las acusaciones de abusos sexuales que el menor presentó en 1993 contra el cantante.
Al parecer, esas acusaciones, que nunca se llegaron a juzgar, salieron a la luz cuando el propio Chandler administró amital sódico, conocido como suero de la verdad, a su hijo y éste le comentó los supuestos abusos por parte de Jackson.