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Se ufana de ser 100 % panameño

Confiesa que todavía no termina de digerir la noticia de que será condecorado mañana en la Cancillería con la Orden Vasco Núñez de Balboa.


HUMILDE y campechano. Así me parece Julio A. Zachrisson. Humilde con todo y que posee un Goya. El primero que se otorgó cuando se instauró el Premio, pues se conmemoraban los 250 años del natalicio del gran pintor español Francisco Goya, en 1996.
Sólo el grabador panameño Julio Augusto Zachrisson y el pintor español Antonio Saura fueron galardonados entonces.
Antes y después este hijo del Casco Viejo, quien se enorgullece de su cuna, ha recibido otras distinciones.
"Soy panameño total. De éste, mi barrio de San Felipe. Por primera vez he vuelto totalmente a mi barrio. Siempre que vengo a Panamá me hospedaba en casa de familiares en otras áreas de la ciudad. Ahora, estoy en casa otra vez. Se siente bien", nos comenta días antes del gran día en que recibirá el máximo galardón que otorga el gobierno panameño.
Sí, se siente bien también saber que su trayectoria y dedicación a las artes plásticas, al grabado, a la pintura, le será reconocida en suelo patrio. Otra vez.
"Me siento muy bien. Bastante agradecido por este reconocimiento. Anteriormente me otorgaron la Orden Belisario Porras. Con mucho entusiasmo recibiré la Orden Vasco Núñez de Balboa".
Pero, ciertamente no se triunfa de la noche al día. No. Le consta a Zachrisson que hay que "hacer camino al andar".
Son tus acciones las que hablan de ti y te permiten hacerte de un nombre. Y en ello ayuda lo hereditario, sin duda, según Zachrisson, pero más aún "que tengas muchos deseos de superarte. Y, el entorno ayuda mucho también. Son muchas cosas. Un cúmulo de cosas."


Lleva más de 50 años "en esta lucha por las artes", nos dice. Y a los jóvenes que sienten que tienen verdadera vocación artística sólo los insta a "machacar, insistir en ello. No se van a hacer ricos. Esto del arte es algo muy personal. De querer. Es el tiempo el que va a decir si un muchacho vale o no".
Si se ayuda o no al artista plástico dice que "algo se está haciendo. No deja de haber ayuda. El movimiento plástico en Panamá ha venido surgiendo y creo que las galerías y las exposiciones están haciendo su parte". Pero, insiste en que "es algo muy personal. Al que verdaderamente le interesa esto no se da por vencido. Persevera".
Se siente y considera un hombre moderno. No tiene hijos. Pero, "tengo una mujer".
A juicio de Zachrisson "la felicidad no existe. El hombre feliz no tenía camisa".
¿Por qué buscarla en las cosas materiales? Hay es que mirar dentro. Y lo hace y saca a relucir el optimismo y sentido del humor que le son propios.
Cuando le preguntamos la edad responde: "Estoy bajando la cuesta hace rato". ¿Bajándola? Si encara la vida con una alegría que parece innata en él. Y es que a sus 79 años es precisamente ese positivismo el que lo mantiene en la cúspide de la vida, que saborea tanto como puede.

 

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252887
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América