Para que tanto jefe, como secretaria tomen las medidas pertinentes para que el trabajo cada día sea más llevadero, consultamos a un grupo representatito de cada uno y esto fue lo que dijeron ellas que los jefes deben superar.
Que le interrumpa continuadamente y después le diga "pero cómo es posible que todavía no esté lo que le encargué".
Que no le comunique dónde puede localizarlo cuando se ausenta de su despacho.
Que le ordene algo y le pregunte después, porqué hizo usted eso.
Que cuando ella se dispone a salir porque finaliza sus labores y tiene, por ejemplo, que llegar a clases o porque simplemente la esperan, él le diga "traiga su libreta" y que esto se repita constantemente.
Que nunca le haga comentarios del trabajo que desarrolla e ignore si a él le parece o no cómo ella lo está haciendo, pues toda secretaria quisiera saber si ante los ojos de su jefe progresa o retrocede en su trabajo.
Que le tutee y delante del público la trate como si fuera una sirvienta.
Que le vaya quitando trabajo de importancia sin explicarle la base o poco a poco la vaya limitando a ser una simple mecanógrafa.
Que encomiende trabajo a otras secretarias de los que a ella le corresponde realizar teniendo tiempo suficiente para hacerlo.
Que la galantee o que con muy poco tino le indique hasta cómo debe vestir.
Que sólo piense en él y no le permita aprovechar las oportunidades de progresar dentro de la misma organización o empresa.
Que no se interese nunca por sus asuntos personales o familiares y la considere como una máquina más de la oficina, aunque sea muy eficiente.
Que cuando ella cumple al máximo con su trabajo, la recargue con más y más trabajo.
Que aún que cuando para ella es un honor que su jefe le tenga confianza y le agrade su trabajo, considera injusto que cuando ella sale de vacaciones él no ordena que el trabajo lo haga otra secretaria, sino que lo reserva para cuando ella regrese y la espera con esa carga de trabajo acumulado.
En tanto, los jefes coincidieron en que se llevarían aún mucho mejor con sus secretarias, si ellas superaran ciertas costumbres, que a ellos realmente los enerva. Lea y tome precausiones...
Que llegue después de él al trabajo.
Que desde la puerta le de un mensaje o le informe quién le busca sin ningún recato o cuidado de qué personas estén con él.
Que no sepa distinguir las cosas confidenciales de las que no los son.
Que lo interrumpa por insignificancias y no pueda dar un paso sin consultarlo.
Que no le comunique los detalles importantes que él debe conocer.
Que no lo mantenga informado del proceso sobre las indicaciones que él da, sino que continuamente se vea obligado a preguntarle ¿qué pasó con eso, cómo va aquello, hizo usted lo que le ordené?.
Que ante preguntas como las anteriores ella responda "de me olvidó", "yo lo encargué no sé si lo hicieron", "sabe usted que llamé, pero estaba ocupado", etc., etc.
Que no sepa mantener un ambiente de seriedad en la oficina y se exprese irrespetuosamente de él.
Que trata de controlar su vida personal.
Que lo niegue a personas que son de su especial afecto.
Que no le recuerde oportunamente los compromisos que él tiene.
Que a su esposa trate de ocultarle dónde él está o, por el controrio, le proporcione minuciosa información.
Que use demasiado el teléfono para asuntos personales.
Que hable todo el día con sus compañeros.
Que tutee y trate con demasiada familiaridad a sus visitantes.
Que simpre que la necesite esté fuera de su lugar.
Que cuando él sale, ella abandone su escritorio, olvide el teléfono o que la busque y no la encuentre
Que sea descuidada en su presentación personal.