Los expertos aconsejan que si una bebida requiere ser flameada hay que precalentar el vaso o copa sobre una llama suave, vaciar la mayor parte del licor y calentar sólo una cucharada de él sobre la llama y dejarla que prenda fuego. Después, vaciar el líquido encendido en el vaso donde está el licor restante.
Por otra parte, si desea una apariencia escarchada a toda la superficie, sumerja el vaso en agua y colóquelo en el congelador media hora.
Y, si la receta requiere "agua", que sea destilada o mineral.