El color único o la ropa monocromática es el primer paso para obtener una mejor silueta.
Los mejores diseñadores y los que conocen de estos temas aconsejan que el uso de un solo color es uno de los grandes aliados de la elegancia.
Cuando se usa un solo color, o tonos de la misma gama, se da la impresión de ser más alto y más delgado, y, además, nos quita de encima el problema de buscar qué combina con qué y cómo combinarlo.
Hasta las personas más distraídas y menos observadoras de la vestimenta ajena, lo primero que notan en los demás es el color, ya que es lo básico que salta a la vista.
La ropa de un solo color se ve como una línea vertical sin obstáculos, lo que alarga la visión del cuerpo, y esto se convierte en una herramienta poderosa para parecer más delgados.
Pero un solo color no quiere decir necesariamente una misma textura: se pueden combinar diferentes materiales para añadir variedad y riqueza a la vestimenta, cuidando que las telas no agreguen volumen al contorno corporal.
Por ejemplo, se pueden combinar muy bien la seda, el terciopelo y el chiffón, pero a menos que su cuerpo sea especialmente delgado, no use materiales satinados.
Como algunas veces se cansará de llevar ropa de un solo color, haga combinaciones sin perder el efecto monocromático: colores oscuros con claros (negro y blanco); tonos brillantes con opacos y distintos tonos de un mismo color.
Hay muchas variantes para combinar la ropa, pero la mejor para parecer más delgado es la mezcla de los colores más oscuros, o la combinación del negro con un tono oscuro de otro color, ya que estos colores absorben la luz.
Con los colores brillantes hay que tener cuidado si no se tiene el peso ideal, pues llaman la atención justo en el lugar donde se unen, lo que resulta en un problema cuando esto ocurre en áreas críticas, como las caderas o la cintura.
Si se descuida con este detalle, puede terminar resaltando lo que necesita ocultar, creando una línea horizontal que corta su figura y la agranda en el sentido horizontal.
Los colores oscuros, como el verde oliva, el negro, el gris, y el azul marino, ayudan mucho a parecer más delgados.
Trate de evitar el uso extendido de líneas horizontales, como cinturones, blusas de cuello redondo, y faldas con motivos horizontales.