Si al director Michael Bay no le alcanzó destruir la mitad de Estados Unidos con la primera trilogía de los personajes creados por la juguetería Hasbro, ahora le tocó el turno a China. Cuando se creía que los Transformers habían terminado al momento en que Shia LaBeouf le dijo adiós a la franquicia, el realizador de “La Roca” regresa con un nuevo elenco para seguir sacándoles chispas a sus robots preferidos.
La excusa es la llegada de un extraterrestre que ayuda a unos exagentes de la CIA –vestidos como la Tropa de Élite de Brasil– a cazar a los Autobots, aunque dicen que están buscando a los últimos Decepticons que quedan en el planeta. Sin embargo, esto es solo la punta del iceberg, porque una empresa robótica a cargo del millonario Joshua Joyce - Stanley Tucci -imponiendo su gracia y carisma- está creando sus propios Transformers con el fin de destruir a Optimus Prime y los pocos Autobots que siguen dando vueltas.
El líder de los robots protectores de la Tierra recibirá la ayuda de un inventor/mecánico –Wahlberg, demostrando mayor potencia y expresividad interpretativa que LaBeouf- en su lucha contra los humanos y los robots invasores que deciden destruirlos a ellos y, de paso, a la Tierra. En el medio aparecerán dinosaurios Transformers y un viejo enemigo resucita.