La luz y el brillo destellan a través de la transparencia y las formas de los cristales de Swarovski o contrastan con el fondo absorbente del paisajismo nocturno.
Es el reflejo que despliegan las obras del artista José Pedro Godoy, con sus dos series tituladas “Safari” y “Pájaros de la noche”.

Godoy realizó su serie titulada Safari, con la ayuda de la proyección de unos recortes “tipo collage”, los cuales fue armando con las figuras de catálogos de cristales de Swarovski.
La complejidad de la misma no solo se percibe en la composición de las formas, sino también porque el artista está pendiente de la fidelidad del efecto de distancia, al igual que como se puede apreciar en una fotografía.

Para enfocar las figuras ubicadas en primer plano, Godoy pinta cada corte del cristal con colores enteros y lo entremezcla con matices que se forman a través de las transparencias.
Para alejar las figuras posteriores, el pintor las “desenfoca” con diversas manchas, uno de los efectos que más le costó lograr al artista, tal como nos confesó.
Por otra parte, para su serie “Pájaros de la noche”, el artista no catalogó sus trabajos bajo la corriente del hiperrealismo, puesto que las tonalidades de sus emplumados no son reales.
“Son pájaros inverosímiles porque en Chile no hay aves tan coloridas”, dijo el pintor, consciente de ello.
El resultado de ambas series es que proyectan “fidelidad” de las formas, en un discurso en el que la seducción es el eje principal.
La luz en sus cuadros es compleja y drástica, ya que brilla y le da realce a sus pájaros o “personajes”, como Godoy osa llamar a sus emplumados .