El colorido evento reunió a concursantes de todas las edades, aglutinados en una subcategoría infantil, hasta doce años de edad y otra sub categoría abierta, donde estaban todos los que tenían más de 13 años, señoras y señores que disfrutaron a granel, poniendo a volar sus pintorescas cometas y los coloridos panderos.
La competencia, en donde más que vencedores o vencidos, hubo pura diversión, midió dos categorías: las cometas y panderos artesanales, que fueron confeccionadas manualmente, de forma individual y las cometas y panderos de tipo comercial, los que fueron confeccionadas en una industria y que salieron de una línea de producción.
En fin, se evaluó tanto la originalidad y la confección, como la habilidad para volar la cometa o su respectivo pandero. Algunos los hicieron volar muy alto, por más de quince minutos ininterrumpidos, robándose los aplausos de la concurrencia, otros no corrieron con tanta suerte, pese a que el viento sopló de su lado.
La divertida actividad fue organizada por la Asociación de Profesionales Chino-Panameños, la Embajada de la República de China (Taiwan), el Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, Nestlé e Inversiones Ayli, con la finalidad de llevar momentos de ameneidad a la familia panameña.