Kim Kardashian cumplió 36 años el pasado viernes (21) y debido al robo que sufrió en Paris, ella aumentó el número de guardaespaldas que la cuidan.
Eso dificultó hasta que sus amigos más íntimos pudiesen pasar a saludarla en su casa de Bel Air.
Cualquier regalo o flores que llegaba a la mansión, seguridades armados revistaban para ver si no había ningún problema con el envío.
Kim prefirió una cena íntima con su familia para celebrar su cumpleaños.