Es un gusto y una satisfacción para el cantautor Manuel Corredera ser elegido como embajador de Casa Esperanza para erradicar el trabajo infantil de Panamá.
Para este panameño, es un placer poder ayudar en un trabajo tan bonito como lo es crear conciencia ante esta problemática. Destacó que trata de transmitir los peligros que existen como la explotación sexual, las enfermedades y accidentes a los que los niños son expuestos. “Es algo que realizaré por muchos años y que me llena de orgullo y responsabilidad porque cuando se tiene un don hay que explotarlo”, contó.
Corredera considera que lo más importante para un artista es no perder la humildad, pues junto a esta cualidad se puede trabajar sinceramente por el país.
Destacó que tan pronto culmine una obra de teatro, seguirá cantando.