¿Nos hemos puesto a pensar alguna vez que en la vida todos somos maestros y alumnos? Aprendemos de los demás, no importa la edad y la cultura. Observando, aprendemos, las propias vivencias, nos enseñan. A diario aprendemos grandes lecciones de muchas formas: viendo lo que le pasa a los otros y a nosotros, escuchando, oliendo, tocando, saboreando. Los animales también son grandes maestros. La naturaleza toda: los árboles, las plantas, la lluvia, una noche estrellada. Los desastres naturales nos envían mensajes: de alerta y de la importancia de ser solidarios con nuestros hermanos inquilinos de un habitat común por el cual no pagamos hospedaje y mas bien ultrajamos de mil formas, consciente e inconscientemente. Por otra parte, los adultos mayores tienen tanto saber y experiencias que están ansiosos por compartir. Llevar a los niños a visitar un hogar de ancianos les ayudará a ser jóvenes y adultos respetuosos de la gente de edad avanzada y que aprecia el aporte que estas personas han hecho al país. Un niño también nos enseña mucho a los adultos, sobre el arte de perdonar, que se puede reír a pesar de todo, que los detalles cuentan mucho y que como en El Principito bien lo escribió Antoine de Saint Exupery, debemos aprender a ver con los ojos del corazón.
Fundamental para el éxito en la transferencia de conocimientos es que el facilitador, sea maestro, guía, expositor, comunicador, utilice un lenguaje que todo el que le escucha comprenda. Asimismo, lo es la metodología que usa. En otras palabras, digamos que están en una clase de Español y se está hablando de El Quijote, que cumple 400 años. Entonces, el docente puede usar el método expositivo, leer unos párrafos o un capítulo y formar grupos de trabajo en donde se busquen en el diccionario las palabras que no entiendan, organizar un sociodrama (uno hace el papel de Don Quijote, otro de Sancho Panza y otra de Dulcinea del Toboso), o pueden opinar si estuvo bien la actitud de los personajes frente a los hechos. Además, pueden hacer dibujos, o quizás proyectar una película basada en el libro. Y qué decir de visitar librerías o buscar en el Internet actividades que se han realizado este año en el mundo para conmemorar el IV Centenario de la obra cumbre de Miguel de Cervantes Saavedra, cuya biografía se puede consultar también.