Algunos actores usan las series de televisión como una catapulta de su carrera para convertirse en ricos y famosos. Las ganancias que deja una serie exitosa puede ser razón para que el protagonista o los protagonistas realicen el paso de ser productores ejecutivos, y que el dinero quede en menos manos. Actores como Charlie Sheen, Sarah Jessica Parker han pasado de la vida gris al éxito en la TV.